
El plan arrancaba oficialmente el pasado día 1 pero, a fecha de hoy, ninguna de las cerca de 300 academias de conducción radicadas en el País Vasco ofrece esta posibilidad a través de la web de la DGT. «Estamos en la fase de analizar los documentos», justifica el presidente de la Federación de Autoescuelas de Euskadi, Íñigo Montenegro, quien descartó que se haya producido un «rechazo frontal» a esta iniciativa pese a que ninguna empresa se haya apuntado dentro del plazo previsto.
En síntesis, el programa permite a los jóvenes entre 17 y 25 años disfrutar de un crédito sin intereses de un mínimo de 500 y un máximo de 1.000 euros. Las autoescuelas que deseen adherirse a esta iniciativa deberán cumplir unos estándares de calidad como, por ejemplo, que sus cifras de aprobados estén un 20% por encima de la media de la provincia. Los alumnos, por su parte, deberán realizar un curso de 10 horas de seguridad vial sin coste añadido.
«No salen las cuentas»
«Cada autoescuela tendrá que hacer números para ver si se adhiere o no», admite Montenegro, que apunta dos posibles inconvenientes: por un lado, las empresas tienen que aportar avales y por otro, el plan «te ata a tres años» con un presupuesto fijo «sin que se contemple la subida del IPC y las tasas».
«A mí no me salen las cuentas», concluye Juan Francisco Aldamiz, director de Autoescuelas Izaro. En su opinión, «no es razonable» establecer una tarifa plana porque «cada alumno es diferente. Yo no tengo una bola de cristal para saber cuántas clases va a necesitar». Además, es un paquete cerrado, si el alumno tiene que renovar papeles no puede solicitar otro préstamo.
El responsable de la cadena de autoescuelas tampoco ve «lógico» que el Gobierno aplique «el mismo rasero» en unas comunidades que en otras «con precios y características tan distintas». «No puede costar lo mismo una clase en Ávila que en Vitoria; ni el tráfico ni el coste de los locales o las multas es el mismo», apunta este profesional, que calcula en «150 o 200 euros» el desfase de los precios reales respecto a los establecidos por la DGT.
«Si quieren ahorrar costes al alumno, ¿por qué no quitan el IVA?», propone. En cualquier caso, Aldamiz no descarta sumarse al plan. «No podemos quedarnos atrás de la competencia».









