
LOS DATOS EN EUSKADI
Según los datos facilitados por el Departamento vasco de Interior, la Policía autonómica denunció en el último año a un total de 18.278 automovilistas que no portaban la perceptiva licencia de conducción, un 20% más que en 2005. Las causas son diversas: infractores a los que se les ha retirado y, sin embargo, siguen conduciendo, titulares despistados con el permiso caducado o extraviado, extranjeros sin el documento convalidado o incluso personas que nunca pasaron por la autoescuela. Un centenar de ellos se vieron implicados en accidentes de circulación durante 2006.
Hasta ahora, conducir sin carné llevaba aparejada una multa de entre 301 a 1.500 euros, pero en breve los sin papeles del asfalto podrían acabar en la cárcel. El pleno del Senado ratificará previsiblemente esta semana la reforma del Código Penal que tipificará como delito la conducción temeraria. Tras su paso por el Congreso, la modificación legal en materia de Seguridad Vial podría empezar a aplicarse a finales de este mes. A partir de entonces, los automovilistas borrachos, aquellos que demuestren «evidente desprecio a la vida de los demás» en la carretera o que ignoren los límites de velocidad irán a prisión.
En el caso de los conductores sin carné, la primera versión de la reforma sólo consideraba delito conducir con el permiso «suspendido o cancelado»; sin embargo, durante su tramitación en el Congreso se ha introducido una enmienda a petición de CiU para que las penas de cárcel se extiendan a quienes nunca hayan pasado por la autoescuela. La DGT abre al año unos 30.000 expedientes por este motivo.
La comisión de Justicia del Senado aprobó hace unos días una moratoria de cinco meses para que estos conductores puedan regularizar su situación. Así, aquellas personas que nunca se hayan sacado el carné tendrán de plazo hasta el próximo 1 de mayo de 2008 para adecuarse a la ley. En caso contrario, se enfrentarán a penas de entre tres y seis meses de prisión, sanciones económicas o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En todos los supuestos, además, a los infractores se les privará del derecho a conducir durante un periodo de uno a seis años.
Pero a juicio de la agrupación de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), estas sanciones «no son tan eficaces» como la que introdujo en 2004 la Ley de Seguridad Vial -y que fue derogada con la entrada en vigor del carné por puntos-, que permitía precintar el vehículo al infractor. «Una persona puede conducir sin carné, pero sin coche no», razona su presidente, Mario Arnaldo.
«Establecer cuántos conductores circulan sin carné es muy difícil», reconoce Arnaldo. Pese a las dificultades que entraña adivinar «la parte oculta del iceberg», esta agrupación se ha atrevido a hacer una estimación: según sus cálculos, 3.049 automovilistas salen cada día sin carné en las carreteras vascas (1.550 en Vizcaya, 410 en Álava y más de 1.000 en Gipuzkoa). La AEA cree que 60.000 conductores carecen de papeles en España, una cifra que la Fiscalía de Seguridad Vial dispara nada menos que hasta los cinco millones (200.000 en Euskadi) y la DGT deja en 250.000 (12.000 en el País Vasco).
Respecto al perfil del infractor, el 50% de estas personas nunca habrían obtenido el carné, el 40% tendrían la licencia suspendida o retirada, mientras que el 10% restante correspondería a conductores extranjeros con el permiso no homologado. Según detalla el jefe provincial de Tráfico de Vizcaya, Adolfo Peñaranda, la firma de convenios con los países emisores de emigrantes ha permitido reducir considerablemente este último capítulo: en los últimos cinco años, la DGT ha convalidado 850.000 permisos en todo el país. «Ahora se van a sumar Paraguay y Bolivia», apunta Peñaranda. Los inmigrantes ilegales, sin embargo, no tienen este derecho: ellos seguirán siendo también sin papeles del asfalto.









