
La medida ha buscado un doble objetivo: elevar el grado de ocupación medio en torno al 10% y hacerlo ofreciendo las tres rutas semanales anunciadas inicialmente. Porque la línea durante este primer mes de andadura sólo ha contado con un único buque para cubrir la ruta, con el que cerró entre uno y dos viajes semanales, según la contratación.
Día y medio
La media de carga con la que los buques parten de cada puerto es por ahora de «alrededor de 15 trailers y 20 contenedores» por singladura, sostiene Ignacio Marcos, jefe de operaciones de Transfennica.
El vientre vacío del Elisabeth Russ, el nuevo barco incorporado por la compañía, resulta sobrecogedor. Dispone de 6 metros de calado bajo las aguas y otros 5 de altura en la superficie.
La duración de la travesía viene a ser de 36 horas. El Elisabeth Russ, con bandera caribeña, funciona con una tripulación de 15 marineros, en su mayoría de la Europa del Este.
Ignacio Marcos supervisa cada viaje entre Bilbao y Brujas. Un mes después de iniciar su actividad, las cifras, aún modestas, entran «dentro de lo previsto» para esta primera etapa. «Estos buques tienen capacidad para alrededor de 130 vehículos y unos 100 contenedores de gran tamaño» señala.
«Si todo funciona tal y como está previsto en diciembre, para el año que viene dispondremos de un tercer buque, con capacidad para 200 trailers, aunque en principio no está previsto que utilice más del 65% de ese potencial y nos iremos a cinco rutas semanales».
Por ahora, el tipo de mercancía que más ha requerido los servicios de la línea es «pescado congelado, neumáticos, productos químicos, trailers no acompañados, contenedores (cisternas) no acompañados, maquinaria rodante (sobre ruedas y cadenas)».
Las autopistas del mar son una prioridad de la Unión Europea para sacar de la carretera el transporte pesado y descongestionar el tráfico por los pasos fronterizos pero por ahora, en sus primeros pasos, cuando sus ventajas sólo se otean a largo plazo, sus beneficios no permiten echar las campanas al vuelo.
Si hay un lugar al que le interesa sobremanera que se consolide esa línea de conexión para el transporte de mercancías es la frontera de Irun: que la línea vaya viento en popa, sólo en su primer año de andadura supondría que dejarían de transitar por carreteras guipuzcoanas camino del paso fronterizo rumbo al resto de Europa alrededor de 50.000 camiones.
A medio plazo, la consejera Nuria López de Guereñu en su visita al puerto de Zeebrugge a mediados de septiembre días antes de la inauguración de la línea, afirmó que «las previsiones más conservadoras dicen que va a ser posible eliminar 100.000 camiones de las carreteras vascas a medio plazo gracias a este tipo de autopistas».
Tampoco conviene engañarse: si se calcula que a diario pasan por Irun 10.000 camiones, los beneficios de la línea marítima supondrán un alivio limitado para la muga. Los vaticinios estiman una progresión ascendente y sostienen que la cifra podría alcanzar los 25.000 vehículos diarios en 2010 de seguir la tendencia actual de crecimiento. Con todo, Ignacio Marcos lo tiene claro: «Desatascar Irun es fundamental. Es un cuello de botella. Cada uno deberá considerar qué resulta más rentable»





