AlDia
La apuesta por la innovación marca la apertura del curso de MU en Arrasate
El rector Iosu Zabala se estrenó subrayando la importancia de «aprender a aprender» para encarar nuevos retos Mondragon Unibertsitatea cumple este año una década
19.10.07 -

Pérez, Aldekoa, Campos, Zabala, Guridi, Sotil y Oraá en un momento de la intervención del lehendakari Ibarretxe, sentado en medio. [FRAILE]
MU EN DATOS
ARRASATE. DV. Innovación. Esta fue la palabra que vertebró los discursos que se pronunciaron en la apertura oficial del curso de Mondragon Unibertsitatea (MU), que se desarrolló en el Teatro Amaia de Arrasate. Si el acto académico del año pasado tuvo un sabor de despedida, por la jubilación del rector, Inaxio Oliveri, y del presidente de Mondragon Corporación Cooperativa (MCC), Jesús Catania, la jornada de ayer supuso el estreno en estas lides de sus sucesores: Iosu Zabala y Jose María Aldekoa, respectivamente, así como del presidente de MU, Javier Sotil. La apertura estuvo presidida por el lehendakari Ibarretxe, que estuvo acompañado por el consejero de Educación, Tontxu Campos, y el diputado foral de Innovación y Sociedad del Conocimiento, José Ramón Guridi. También estuvieron presentes los rectores de la UPV y de Deusto, Juan Ignacio Pérez y Jaime Oraá.
El acto arrancó con un repaso a la memoria del curso 2006/07 a cargo de Javier Sotil, quien destacó la apuesta por la calidad y la mejora continua «como parte de la cultura y la filosofía» de MU -que continúa acumulando certificados ISO y Q de plata- y su relación directa con el tejido empresarial, que se concreta, por ejemplo, en la formación continua que ofrece la universidad o los 800 alumnos que han realizado sus prácticas y proyectos fin de carrera en distintas empresas.
El rector, Iosu Zabala, subrayó la importancia «trascendental» de la innovación como elemento clave de supervivencia en un mundo globalizado y cada vez más competitivo. «La innovación para adelantarnos y ser capaces de ofrecer lo que otros no ofrecen», dijo el rector, quien destacó que «si aspiramos a ser un país innovador, tenemos que ser universidades y profesores innovadores y generar alumnos innovadores».
Zabala también se explayó en otros aspectos, como la adecuación de titulaciones al Espacio Europeo de Enseñanza Superior «como uno de los retos más inminentes que vamos a afrontar» y para el que MU «no parte de cero, ya que ha estado 7 años inmerso en el proyecto Mendeberri, transformando el profesor tradicional en una suerte de tutor, potenciando el aprendizaje autónomo y cooperativo y el desarrollo de grupos de trabajo». El rector, quien recordó que MU celebra este año su décimo aniversario, incidió también en la importancia de la formación continúa y aseguró que es necesario que los jóvenes «aprendan a aprender», algo en lo que Mondragon Unibertsitatea «es pionero».
El presidente de MCC, José María Aldekoa, recordó la figura de Arizmendiarrieta, impulsor del movimiento cooperativo, «y quien por encima de todo valoraba la educación. Solía decir: 'socializar el saber para democratizar el poder'». Aldekoa renovó el compromiso de la corporación con la educación y abogó por una universidad «cooperativa que desarrolle nuestros valores, como el de la responsabilidad social, abierta a todos, que participe en el desarrollo de la comarca y que se dirija a las necesidades formativas de empresas y trabajadores».
Educar en valores
El consejero de Educación, Tontxu Campos, se refirió a la necesidad de vincular la innovación no sólo a aspectos técnicos sino también a unos «principios éticos compartidos». A su juicio, el proceso de diseño de los nuevos planes de estudio universitarios tendrá que ir más allá «de la redistribución de créditos». Para el consejero, esta reforma debe aprovecharse «para consolidar una generación de personas que tanto por sus valores, actitudes y comportamientos, como por sus conocimientos, habilidades y destrezas, sean capaces de liderar procesos innovadores que permitan a este pueblo no sólo ser protagonista de su historia, sino avanzar en las cotas de prosperidad y solidaridad».
La profesora de MU Jaione Ganzarain pronunció una aplaudida lección inaugural en la que concluyó que la Universidad «debe crear la emoción y la ilusión de un futuro social. Debe abrir nuevos caminos: emprender». En su opinión, alumnos y profesores deben iluminar caminos en los que «la ilusión, emoción y conocimiento se incuben juntos».
El acto arrancó con un repaso a la memoria del curso 2006/07 a cargo de Javier Sotil, quien destacó la apuesta por la calidad y la mejora continua «como parte de la cultura y la filosofía» de MU -que continúa acumulando certificados ISO y Q de plata- y su relación directa con el tejido empresarial, que se concreta, por ejemplo, en la formación continua que ofrece la universidad o los 800 alumnos que han realizado sus prácticas y proyectos fin de carrera en distintas empresas.
El rector, Iosu Zabala, subrayó la importancia «trascendental» de la innovación como elemento clave de supervivencia en un mundo globalizado y cada vez más competitivo. «La innovación para adelantarnos y ser capaces de ofrecer lo que otros no ofrecen», dijo el rector, quien destacó que «si aspiramos a ser un país innovador, tenemos que ser universidades y profesores innovadores y generar alumnos innovadores».
Zabala también se explayó en otros aspectos, como la adecuación de titulaciones al Espacio Europeo de Enseñanza Superior «como uno de los retos más inminentes que vamos a afrontar» y para el que MU «no parte de cero, ya que ha estado 7 años inmerso en el proyecto Mendeberri, transformando el profesor tradicional en una suerte de tutor, potenciando el aprendizaje autónomo y cooperativo y el desarrollo de grupos de trabajo». El rector, quien recordó que MU celebra este año su décimo aniversario, incidió también en la importancia de la formación continúa y aseguró que es necesario que los jóvenes «aprendan a aprender», algo en lo que Mondragon Unibertsitatea «es pionero».
El presidente de MCC, José María Aldekoa, recordó la figura de Arizmendiarrieta, impulsor del movimiento cooperativo, «y quien por encima de todo valoraba la educación. Solía decir: 'socializar el saber para democratizar el poder'». Aldekoa renovó el compromiso de la corporación con la educación y abogó por una universidad «cooperativa que desarrolle nuestros valores, como el de la responsabilidad social, abierta a todos, que participe en el desarrollo de la comarca y que se dirija a las necesidades formativas de empresas y trabajadores».
Educar en valores
El consejero de Educación, Tontxu Campos, se refirió a la necesidad de vincular la innovación no sólo a aspectos técnicos sino también a unos «principios éticos compartidos». A su juicio, el proceso de diseño de los nuevos planes de estudio universitarios tendrá que ir más allá «de la redistribución de créditos». Para el consejero, esta reforma debe aprovecharse «para consolidar una generación de personas que tanto por sus valores, actitudes y comportamientos, como por sus conocimientos, habilidades y destrezas, sean capaces de liderar procesos innovadores que permitan a este pueblo no sólo ser protagonista de su historia, sino avanzar en las cotas de prosperidad y solidaridad».
La profesora de MU Jaione Ganzarain pronunció una aplaudida lección inaugural en la que concluyó que la Universidad «debe crear la emoción y la ilusión de un futuro social. Debe abrir nuevos caminos: emprender». En su opinión, alumnos y profesores deben iluminar caminos en los que «la ilusión, emoción y conocimiento se incuben juntos».





