En su sentencia, dictada ayer, el alto tribunal vasco declaró disconforme a derecho la resolución del departamento vasco de Interior por la que se modificó el recorrido de la manifestación convocada por Falange, que finalmente fue respondida por radicales de la izquierda abertzale, que convirtieron el centro de la ciudad en una auténtica batalla campal con numerosos destrozos.
La sala de lo contencioso administrativo del TSJPV concluye que no queda acreditado, tal y como apuntaba el Gobierno Vasco, que se fuesen a producir alteraciones de orden público de entidad suficiente «como para ceder anticipadamente ante dicha fatalidad, con sacrificio del derecho de reunión de los convocantes».
A su juicio, el traslado del acto convocado por Falange en el Boulevard donostiarra a Garbera, supone además «una limitación del ejercicio del derecho que resulta claramente desproporcionada». En este sentido, cuestiona su adecuación a la finalidad perseguida puesto que «nada indica que los previsibles desórdenes no se trasladen al nuevo lugar de celebración». Para el TSJPV, el hecho de que el cambio de lugar se realizase porque la zona elegida estaba muy concurrida «no puede justificar la prohibición».









