PLAZA DE GIPUZKOA
Robaperas
16.10.07 -
Piense en el deseo más extravagante, estrafalario y pintoresco. Vale, pues ya hay alguien en el mundo al que se le ha ocurrido montar un negocio para hacer real su fantasía. Esta mañana he visto materializarse una fantasía que me llega cronológicamente a destiempo. ¿Qué futuro le dan a una librería pequeña, en una calle no muy comercial, dedicada únicamente a cuentos infantiles? Cuentos y cuentos, sólo cuentos; no cómics, ni cuadernos bonitos y gomas de borrar olorosas; no venta de cromos, ni chuches; sólo cuentos. La vendedora de cuentos se apoyaba en el escaparate y, a falta de clientes, tomaba el sol otoñal. Quizá también soñé con una juguetería con una puerta pequeñita y ya la inventaron.
No son nada originales si imaginaron que un día les gustaría destrozar la habitación de un hotel como se supone que hacen los divos del rock. ¿Todas las mañanas echan en falta un estilista que les asesore sobre el gran dilema qué-me-pongo-hoy? Consulte stylemob.com. «Quiero que mi dinero para la beneficencia -o sea, la cooperación internacional actual- le llegue a un niño con cara y ojos». Pues ahí tiene su surtido de ong's que le enviarán la foto de la criatura, primero con mocos y después limpito.
Yo quería unos manolos y ya tengo varios pares de manoletinas. Y hace unos días me llaman desde Asturias: ¿Eh, que vas a cumplir tu sueño, robaperas! Hay una finca en la que te dan una cesta y te dejan, por un módico precio, «robar» todas las frutas que quieras subiéndote a los árboles. Hay un cartel en la carretera de «Fresas, higos, nueces, manzanas sírvase usted mismo». ¿No estamos locos?
No son nada originales si imaginaron que un día les gustaría destrozar la habitación de un hotel como se supone que hacen los divos del rock. ¿Todas las mañanas echan en falta un estilista que les asesore sobre el gran dilema qué-me-pongo-hoy? Consulte stylemob.com. «Quiero que mi dinero para la beneficencia -o sea, la cooperación internacional actual- le llegue a un niño con cara y ojos». Pues ahí tiene su surtido de ong's que le enviarán la foto de la criatura, primero con mocos y después limpito.
Yo quería unos manolos y ya tengo varios pares de manoletinas. Y hace unos días me llaman desde Asturias: ¿Eh, que vas a cumplir tu sueño, robaperas! Hay una finca en la que te dan una cesta y te dejan, por un módico precio, «robar» todas las frutas que quieras subiéndote a los árboles. Hay un cartel en la carretera de «Fresas, higos, nueces, manzanas sírvase usted mismo». ¿No estamos locos?





