IRUN
Erne denuncia que las vacantes de la Policía Local se adjudican «de manera caciquil»
IRUN. DV. La sección sindical de Erne en el Ayuntamiento de Irun denunció ayer, a través de una nota de prensa, que los responsables de la Policía Local y el departamento de personal «actúan de manera caciquil, a la hora de cubrir vacantes en la Policía Local».
Erne asegura que los nuevos agentes locales «no están ni formados, ni habilitados para el puesto por la Academia de la Policía del País Vasco» y denuncia «la manipulación a la hora de adjudicar las plazas, realizando nombramientos a dedo. Nuestra postura es contraria a la creación de una bolsa de trabajo como método para cubrir vacantes», añaden, «pero una vez que han optado por la utilización de este método, deberían seguir las reglas de juego que ellos mismos han creado».
Según señala Erne, «una vacante de las denominadas 'golosas' por el hipotético tiempo de duración, ha sido asignada a un agente que se encontraba en la actualidad cubriendo otra vacante». El sindicato cree que el Ayuntamiento de Irun, «actúa con total desprecio a las normas y principios que deben regir en una institución pública. Lo más sangrante», concluye, «es que se aprovechen de la precariedad laboral y jueguen con las ilusiones y derechos de las personas que se presentaron a la bolsa de trabajo para cubrir vacantes».
Erne asegura que los nuevos agentes locales «no están ni formados, ni habilitados para el puesto por la Academia de la Policía del País Vasco» y denuncia «la manipulación a la hora de adjudicar las plazas, realizando nombramientos a dedo. Nuestra postura es contraria a la creación de una bolsa de trabajo como método para cubrir vacantes», añaden, «pero una vez que han optado por la utilización de este método, deberían seguir las reglas de juego que ellos mismos han creado».
Según señala Erne, «una vacante de las denominadas 'golosas' por el hipotético tiempo de duración, ha sido asignada a un agente que se encontraba en la actualidad cubriendo otra vacante». El sindicato cree que el Ayuntamiento de Irun, «actúa con total desprecio a las normas y principios que deben regir en una institución pública. Lo más sangrante», concluye, «es que se aprovechen de la precariedad laboral y jueguen con las ilusiones y derechos de las personas que se presentaron a la bolsa de trabajo para cubrir vacantes».





