AlDia
Gipuzkoa registra cada año 350 casos nuevos de cáncer de mama
El diagnóstico precoz permite la curación en más del 90% de las ocasiones Osakidetza ha ampliado el programa de diagnóstico de los 65 a los 69 años

Txaro Beobide, Maite Etxaniz, María Jesús Mitxelena y Garbiñe Sarriugarte posan con el cartel del Día Mundial del Cáncer de Mama, que se conmemora el viernes. [USOZ]
JORNADAS
SAN SEBASTIÁN. DV. Cada año, 350 guipuzcoanas se enfrentan a un diagnóstico de cáncer de mama, el tumor maligno más frecuente entre las población femenina pero, a la vez, uno de los que ofrece mejores posibilidades de supervivencia si se detecta a tiempo. «Hoy en día sabemos que los casos que se diagnostican en estadio uno -cuando el tumor es todavía muy pequeño- tienen una probabilidad de curación por encima del 90% a los diez años de ser descubiertos», explica María Jesús Mitxelena, responsable del Registro de Cáncer del Instituto Oncológico. Como ella, oncólogos, expertos y afectadas realizaron ayer un llamamiento a todas las guipuzcoanas para que acudan a las revisiones en aras de una detección precoz del cáncer de mama, cuyo día mundial se conmemorará el próximo viernes.
El departamento vasco de Sanidad contempla desde hace una década un programa con el objetivo de diagnosticar cuanto antes estos casos, «lo que permite disminuir la mortalidad y aumentar la calidad de vida de las afectadas, realizando un mayor número de tratamientos no mutilantes», según su responsable, Garbiñe Sarriugarte.
Esta iniciativa se puso en marcha de forma experimental en 1995 en el Alto Deba y Álava y dos años más tarde fue extendiéndose progresivamente por todo el País Vasco. Al principio se dirigió a mujeres de entre 50 y 64 años, a las que se cita cada año para que se sometan a una mamografía. Las evidencias científicas y las recomendaciones de diversos organismos hicieron replantear la edad idónea de la población diana, que finalmente ha sido retrasada hasta los 69 años. Esta ampliación ha entrado en vigor este 2007 y se realizará progresivamente, «de forma que no se dará de baja por edad a las mujeres que vayan superando el límite anterior». De esta forma, Osakidetza ha comenzado ya a citar a mujeres de 66 años.
No a menores de 45 años
Por contra, no se contempla adelantar hasta los 45 la edad de inicio de estas pruebas, ya que no se ha demostrado su eficacia. Sarriugarte explica que los organismos europeos dedicados a este área de la salud, como Europa contra el Cáncer, de la Comisión Europea, desaconsejan el adelanto, aunque alguna comunidad autónoma mantiene todavía esta edad porque lo viene haciendo desde antes de 1995, cuando aún no se había efectuado esta recomendación.
Actualmente, el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama está destinado a 210.000 vascas -75.000 de ellas guipuzcoanas-, «lo que supone que anualmente se cita a unas 105.000, de las cuales aproximadamente 84.000 participan en el programa».
El poder de convocatoria es del 82% en Gipuzkoa, lo que significa que ocho de cada diez mujeres citadas por Osakidetza acuden a someterse a la mamografía en el centro de referencia que les corresponda, que en el caso del territorio son el Oncológico, una dependencia de Instituto situada en la calle Javier de Barkaiztegi (Amara) y el hospital comarcal de Arrasate. En estos datos no se incluye a las mujeres que recurren a la sanidad privada.
La accesibilidad no suele ser un obstáculo en estos casos, según has constatado en Sanidad. El estar lejos «tiene poco que ver» con las ausencias, asegura Sarriugarte, ya que son precisamente las zonas rurales las que más participan en el programa, mientras que las de las grandes ciudades, sobre todo las residentes en los barrios más céntricos, son las que menos acuden.
En su más de una década de andadura (desde noviembre de 1995 hasta marzo de este año), en el programa de detección precoz han participado 759.018 mujeres en el País Vasco y, según los datos facilitados por su responsable, se han diagnosticado 3.230 cánceres. «De todos ellos, el 46,11% son los que denominamos 'cánceres mínimos', que son in situ, es decir, que no han empezado todavía a invadir o que son menores a un centímetro», comenta Sarriugarte, quien subraya que «en el 77,67% de los casos se ha llevado a cabo un tratamiento quirúrgico conservador de la mama».
El desglose de estos datos por territorios apunta a que 269.328 guipuzcoanas han participado en el programa desde su puesta en marcha. Se han realizado estudios radiológicos complementarios a 15.509 mujeres, de las que 2.755 fueron derivadas al hospital de referencia. Al final, fueron diagnosticados 1.069 cánceres. «De ellos, el 46,4% eran mínimos, y en el 75,24% de los casos se practicó un tratamiento conservador».
Los indicadores en Gipuzkoa, donde por cada mil mujeres exploradas se detectan 4,18 cánceres y el 82% acuden a realizarse la mamografía, mejoran los objetivos del programa vasco y también los estándares de Europa contra el Cáncer, «lo cual nos hace ser optimistas de cara a conseguir los objetivos a largo de plazo cuando evaluamos su impacto».
Tiempo de respuesta
La responsable del programa de Osakidetza resalta otra aspecto relacionado con las actividades del programa en Gipuzkoa y que se refiere al tiempo de respuesta. «Hay que minimizarlo en las distintas fases para evitar una ansiedad que nosotros mismos generamos cuando hacemos que una mujer espere un informe o le atiendan en consulta». A tenor de los datos, se están cumpliendo los objetivos del Gobierno Vasco. Sarriugarte explica que «desde la realización de las mamografías hasta el envío del informe a la mujer transcurren una media de siete días y, en el caso de que haya que hacer pruebas complementarias, la media es de 10 día. La derivación al hospital de referencia se sitúa en 4 días tras la evaluación del radiólogo, mientras que el tiempo medio desde la consulta en el centro sanitario y el comienzo del tratamiento es de 21 días».
La edad media de la aparición de la enfermedad ronda los 60 años, según María Jesús Mitxelena, quien explica que aunque se habla mucho de casos en mujeres jóvenes, «que por supuesto los hay», son mucho menos frecuentes. La experta recuerda que por el mero hecho de tener mamas «todas las mujeres tenemos el riesgo de desarrollar la enfermedad, y a esto hay que añadir que en algunas ocasiones existen factores de riesgo como antecedentes familiares, ausencia de embarazo... Aunque no son determinantes de la enfermedad, sí que añaden el riesgo de padecerla», comenta Mitxelena, quien recuerda la importancia de la detección precoz, un mensaje que la asociación de afectadas Katxalin lleva muchos años difundiendo por todo el territorio y al que se ha sumado también la diputada foral de Política Social, Maite Etxaniz, con motivo del día mundial.
El departamento vasco de Sanidad contempla desde hace una década un programa con el objetivo de diagnosticar cuanto antes estos casos, «lo que permite disminuir la mortalidad y aumentar la calidad de vida de las afectadas, realizando un mayor número de tratamientos no mutilantes», según su responsable, Garbiñe Sarriugarte.
Esta iniciativa se puso en marcha de forma experimental en 1995 en el Alto Deba y Álava y dos años más tarde fue extendiéndose progresivamente por todo el País Vasco. Al principio se dirigió a mujeres de entre 50 y 64 años, a las que se cita cada año para que se sometan a una mamografía. Las evidencias científicas y las recomendaciones de diversos organismos hicieron replantear la edad idónea de la población diana, que finalmente ha sido retrasada hasta los 69 años. Esta ampliación ha entrado en vigor este 2007 y se realizará progresivamente, «de forma que no se dará de baja por edad a las mujeres que vayan superando el límite anterior». De esta forma, Osakidetza ha comenzado ya a citar a mujeres de 66 años.
No a menores de 45 años
Por contra, no se contempla adelantar hasta los 45 la edad de inicio de estas pruebas, ya que no se ha demostrado su eficacia. Sarriugarte explica que los organismos europeos dedicados a este área de la salud, como Europa contra el Cáncer, de la Comisión Europea, desaconsejan el adelanto, aunque alguna comunidad autónoma mantiene todavía esta edad porque lo viene haciendo desde antes de 1995, cuando aún no se había efectuado esta recomendación.
Actualmente, el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama está destinado a 210.000 vascas -75.000 de ellas guipuzcoanas-, «lo que supone que anualmente se cita a unas 105.000, de las cuales aproximadamente 84.000 participan en el programa».
El poder de convocatoria es del 82% en Gipuzkoa, lo que significa que ocho de cada diez mujeres citadas por Osakidetza acuden a someterse a la mamografía en el centro de referencia que les corresponda, que en el caso del territorio son el Oncológico, una dependencia de Instituto situada en la calle Javier de Barkaiztegi (Amara) y el hospital comarcal de Arrasate. En estos datos no se incluye a las mujeres que recurren a la sanidad privada.
La accesibilidad no suele ser un obstáculo en estos casos, según has constatado en Sanidad. El estar lejos «tiene poco que ver» con las ausencias, asegura Sarriugarte, ya que son precisamente las zonas rurales las que más participan en el programa, mientras que las de las grandes ciudades, sobre todo las residentes en los barrios más céntricos, son las que menos acuden.
En su más de una década de andadura (desde noviembre de 1995 hasta marzo de este año), en el programa de detección precoz han participado 759.018 mujeres en el País Vasco y, según los datos facilitados por su responsable, se han diagnosticado 3.230 cánceres. «De todos ellos, el 46,11% son los que denominamos 'cánceres mínimos', que son in situ, es decir, que no han empezado todavía a invadir o que son menores a un centímetro», comenta Sarriugarte, quien subraya que «en el 77,67% de los casos se ha llevado a cabo un tratamiento quirúrgico conservador de la mama».
El desglose de estos datos por territorios apunta a que 269.328 guipuzcoanas han participado en el programa desde su puesta en marcha. Se han realizado estudios radiológicos complementarios a 15.509 mujeres, de las que 2.755 fueron derivadas al hospital de referencia. Al final, fueron diagnosticados 1.069 cánceres. «De ellos, el 46,4% eran mínimos, y en el 75,24% de los casos se practicó un tratamiento conservador».
Los indicadores en Gipuzkoa, donde por cada mil mujeres exploradas se detectan 4,18 cánceres y el 82% acuden a realizarse la mamografía, mejoran los objetivos del programa vasco y también los estándares de Europa contra el Cáncer, «lo cual nos hace ser optimistas de cara a conseguir los objetivos a largo de plazo cuando evaluamos su impacto».
Tiempo de respuesta
La responsable del programa de Osakidetza resalta otra aspecto relacionado con las actividades del programa en Gipuzkoa y que se refiere al tiempo de respuesta. «Hay que minimizarlo en las distintas fases para evitar una ansiedad que nosotros mismos generamos cuando hacemos que una mujer espere un informe o le atiendan en consulta». A tenor de los datos, se están cumpliendo los objetivos del Gobierno Vasco. Sarriugarte explica que «desde la realización de las mamografías hasta el envío del informe a la mujer transcurren una media de siete días y, en el caso de que haya que hacer pruebas complementarias, la media es de 10 día. La derivación al hospital de referencia se sitúa en 4 días tras la evaluación del radiólogo, mientras que el tiempo medio desde la consulta en el centro sanitario y el comienzo del tratamiento es de 21 días».
La edad media de la aparición de la enfermedad ronda los 60 años, según María Jesús Mitxelena, quien explica que aunque se habla mucho de casos en mujeres jóvenes, «que por supuesto los hay», son mucho menos frecuentes. La experta recuerda que por el mero hecho de tener mamas «todas las mujeres tenemos el riesgo de desarrollar la enfermedad, y a esto hay que añadir que en algunas ocasiones existen factores de riesgo como antecedentes familiares, ausencia de embarazo... Aunque no son determinantes de la enfermedad, sí que añaden el riesgo de padecerla», comenta Mitxelena, quien recuerda la importancia de la detección precoz, un mensaje que la asociación de afectadas Katxalin lleva muchos años difundiendo por todo el territorio y al que se ha sumado también la diputada foral de Política Social, Maite Etxaniz, con motivo del día mundial.





