2 Desayunando. Yo: «¿Me pones un zumo de naranja grande?» Él: «No tenemos grande, sólo hacemos de un tamaño». Yo: «Entonces, ¿me haces dos zumos de naranja y los sirves en un vaso grande?». Él: «Vale, eso sí».
3 En una boutique del centro.- Yo: «¿No te queda este vestido en una talla XS?». Ella: «En la XS, sólo queda el del maniquí del escaparate». Yo: «Perfecto. Me lo llevo». Ella: «Lo siento, tendrás que esperar a que cambiemos el escaparate, la semana que viene». Yo: «Es para un regalo y la tienda está vacía. ¿No puedes sacarlo ahora?» Ella: «No. Te dejo un teléfono y, si quieres, vete llamando».
4 Desayunando otra vez. Yo: «¿Me cobras, por favor, un zumo de naranja y un croissant?». Ella:- «Son 6 euros». Yo: «No puede ser. En ese cartel pone que un desayuno formado por café con leche, zumo y bollería cuesta sólo 4, 50». Ella: Ya, pero ese es el precio de un desayuno completo. Como tú no has tomado café, te he cobrado el precio individual de cada cosa: 4 euros por el zumo y 2 por el croissant». Yo: «Vale. Antes de cobrarme, ponme un café con leche y hazme la cuenta otra vez, por favor». Ella: «Ahora sí, son 4, 50 euros»... ¿ Eh!, ¿ Te vas sin tomar el café !















