
DATOS
Esta labor que ahora se da a conocer mediante esta carpa informativa la llevan a cabo cinco jóvenes con determinadas minusvalías y que pertenecen al centro especial de empleo Segi Hiru. Desde este centro, que se dedica a promover la actividad laboral a este colectivo de personas, a las que prepara con cursos específicos de formación profesional, se planteó a la dirección del Cementerio de Polloe ofertar a los propietarios de las sepulturas las tareas de limpieza y su posterior mantenimiento.
Hasta hace unos años este servicio se venía realizando de forma furtiva por personas sin ningún vínculo laboral con el cementerio y sin control alguno. «Se detectó esta laguna -manifestó Juanjo Martínez- director de la Funeraria Polloe- y tras llegar el ofrecimiento de Segi Hiru no se dudó en formalizar este nuevo servicio, que, pese a que es de momento poco conocido, lleva un año realizándose».
Un profesor marmolista
Cinco jóvenes, todos ellos con minusvalías, recibieron la formación necesaria para emprender este trabajo, y a todos ellos les instruyó un marmolista que lleva treinta años en el oficio. El grupo, antes de iniciarse en el mundo laboral, estuvo aprendiendo, limpiando, saneando y arreglando, varias tumbas de propiedad de Polloe.
«Es una oportunidad que tienen para entrar en el mercado laboral, ya que si no les brindan trabajos estos jóvenes se quedan en casa tumbados en el sofá, desmotivados y sin hacer nada durante todo el día», manifestó un responsable del Segi Hiru, que destacó que «el trabajo es duro en un sitio tranquilo y con esta actividad se les positiva mucho. Ellos están contentos, trabajando, entre árboles y pajaritos, porque además Polloe es un parque de paseo y muy tranquilo».
Desde que comenzaron con esta actividad hace un año,unas 500 personas han realizado las correspondientes consultas en la oficinas de Polloe. Se han ejecutado 400 trabajos de limpiezas de tumbas, y otras cien personas han suscrito un contrato de mantenimiento.
El cementerio de Polloe cuenta con alrededor de 7.000 panteones. Muchos están sucios, otros en mal estado y deteriorados, aunque hay otros que se cuidan y destacan por su pulcritud.
El servicio que realizan estos cinco jóvenes es el de la limpieza del panteón y si se quiere el mantenimiento durante todo el año con una intervención sistemática una vez por semana.
Luis Mari Alonso es la persona encargada durante este mes de dar información a todo el que pase por la carpa instalada a la entrada del cementerio. El explica con fotos los trabajos que se realizan y enseña a quien se interesa por el tema el antes y el después del trabajo realizado.
Presupuesto a medida
La limpieza en profundidad del panteón viene a costar entre 150 y 180 euros, en función del tamaño. Se emplean chorros de agua a presión hasta dejar la piedra o el mármol impecables. «Se hace un presupuesto a medida y al momento en función de lo que quiere el que demanda el trabajo, ya que incluso estos jóvenes saben restaurar las letras inscritas en las tumbas y que se han borrado con el paso del tiempo. Los jóvenes de Segi Hiru están preparados para hacer todo tipo de arreglos en las sepulturas», explica Alonso.
El servicio se puede también concertar a través del teléfono de Polloe (943 422129), y a lo largo de este año han sido varias las personas que viven fuera de la ciudad las que lo han reclamado, indicó Juanjo Martínez.





