
El tercer puesto tampoco salió de Gipuzkoa, al recaer en manos del Zeruko que dirige José Antonio Calvo, que cautivó al jurado con un bacalao en su hoguera. La mención especial fue para el Volcán marino de Matías Giocoli del Caserío del Baztan de Tajonar, que regenta Javier Iturralde.
La deliberación se prolongó más de la cuenta, lo que provocó que los nervios se hicieran visibles en los rostros de los diez cocineros finalistas, debido a la larga espera a que se vieron expuestos en los salones del hotel Río Bidasoa. El caso es que fueron los propios cocineros los que forzaron esta demora debido al alto nivel que ha reunido un certamen en el que han tomado parte más de setenta establecimientos repartidos entre Gipuzkoa, Navarra, Álava y Vizcaya.
El campeón Edorta Lamo reconoció que se ha mantenido fiel a su filosofía, de ahí que tan solo hayan empleado cuatro ingredientes. «Huimos de la parafernalia. Por eso, siempre recurrimos a tres o cuatro ingredientes como mucho», dando prioridad «a la búsqueda del gusto».
Este triunfo sirve para ampliar el palmarés particular de Edorta Lamo, aunque representa al primer éxito importante para el establecimiento A fuego Negro, de la calle 31 de Agosto. Valora la repercusión y el reconocimiento que representa este nuevo galardón aunque adelanta que «esto no va a cambiar nuestra forma de trabajar, ya que acostumbramos a cambiar unas tres o cuatro veces nuestra carta al año. Esto significa que con este pintxo no vamos a hacer ninguna excepción porque no queremos ser distinguidos como los autores de un pintxo estrella sino como cocineros», apunta Edorta Lamo.
Por lo tanto, se trata de un sabroso manjar que tiene fecha de caducidad y que de momento está puesto a la venta por el módico precio de 2,70 euros.
Bixente Muñoz reconoce que le invadía una sensación de rabia y felicidad por el segundo premio, sobre todo, «después de haber oído al jurado que la diferencia entre el primero y segundo ha sido muy pequeña».
El miembro del jurado Carlos Larrea invitó a los asistentes a la entrega de premios a degustar la propuesta del chef del Gran Sol después de reconocer que se había quedado totalmente «impresionado».
Reconoció que la propuesta gastronómica de Bixente «es para disfrutar, ya que proporciona una sensación muy agradable que te emociona». Añadió que le faltaban las palabras para poder transmitir las sensaciones que le había provocado este sabroso bocado. Xabier Gutiérrez, jefe de investigación del Arzak, ensalzó el nivel de los candidatos como presidente del jurado al significar que «nunca había estado como jurado en un concurso con tanto nivel, está a años luz de los que he conocido».





