
Koke había salido de Euskadi junto a su compañero de expedición, el alavés Roberto Rojo 'Gorri', de Llodio, el pasado 12 de septiembre. El mismo mal tiempo que hizo retirarse del Shisha Pangma a la expedición de Al filo de lo Imposible, compuesta por Edurne Pasaban, Asier Izagirre, Juanito Oiarzabal y el ecuatoriano Iván Vallejo, que lo intentaban por la otra vertiente, la cara norte, lo padecieron otras expediciones que intentaban la misma montaña pero por la cara sur.
«Nos jugábamos la vida»
Juanito Oiarzabal, recién llegado de su intentona al Shisha Pangma, afirmó a DV que «la expedición ha ido bien, pero el tiempo ha sido increíblemente malo, por lo que nos tuvimos que retirar». Hay que tener en cuenta que las rutas del Shisha Pangma por el norte o por el sur son totalmente diferentes. Mientras la ascensión por la cara norte, la que intentaba la expedición de Al filo de lo Imposible, si bien discurre por la vía normal, es tremendamente peligrosa precisamente en su tramo final, ya que hay que unir dos cumbres a lo largo de una peligrosísima travesía entre la cima central y la cumbre principal». De hecho, muchas expediciones se han quedado con el ocho mil subsidiario que es la cima central del Shisha Pangma, con 8.008 metros sin poder acceder a los 8.027 metros de la cima principal..
«La vía por la que íbamos a acceder a la cumbre principal estaba impracticable -siguió Juanito-. Había nevado muchísimo, estaba por lo tanto muy cargada de nieve y la travesía desde el gendarme a la cima principal estaba muy acornisada, muy peligrosa y cruzar por allí arriba suponía jugártela».
Mientras la expedición de Edurne Pasaban y Juanito Oiarzabal se retiraba de la montaña, Koke Lasa y Roberto Rojo, que se juntaron con otros alpinistas vascos, y otras dos expediciones, una checa y otra coreana, seguían insistiendo en permanecer allí y esperar que cambiara el tiempo.
Su ruta por la cara sur -la vía británica-, mucho más difícil que la normal de la cara norte, es muy vertical, por lo que no acumula tanta nieve, siendo más factible realizarla. Eso sí, es tan tiesa la vía que exige rapidez en hacerla, va muy directa a la cumbre.
Koke se juntó con Alex de la otra expedición vasca, quien precisamente por esas mismas fechas, peor hace un año, intentaba la misma ruta con Edurne Pasaban, en la expedición de 2006 de Al filo de lo Imposible. Esta vez tuvieron éxito, ya que el lunes lograron la cima. Entre ayer y hoy lo iban a intentar igualmente 'Gorri' y el alpinista colombiano Roberto González.
Juanito, a quien comunicamos la noticia de la cumbre de Koke y Alex, les felicitaba, al tiempo que insistía: «El tiempo a nosotros no nos dio tregua y las condiciones de la montaña eran extremadamente peligrosas. Para nosotros era jugarnos la vida intentar pasar por ahí». Comentaba que el frío era horroroso: «Estábamos el pasado 4 de octubre en el campo base y ¿a 10 grados bajo cero!, dentro de la tienda. Te puedes hacer una idea del frío que hacía».
La cima del Shisha Pangma supone para Lasa el segundo ocho mil de este año, tras ascender el pasado 20 de julio a la cima del Broad Peak de 8.046 metros y cuenta ya con seis ocho miles: Cho Oyu (1993), G-I (1995), Manaslu (1997), y G-II (2006), Broad Peak (2007) y Shisha Pangma (2007).





