Los obispos, que esperan reunir ese día en el Vaticano a más de 20.000 católicos y 74 obispos españoles, defendió que la fiesta religiosa «sólo busca la gloria de Dios y el bien de los hombres». La fecha, explicó Martínez Camino, la eligió la Santa Sede después de que la Conferencia Episcopal propusiera este «otoño». En la elección del 28 de octubre, que además coincide con los 25 años de la primera victoria electoral del PSOE, no influyó «ningún otro calendario y menos el calendario político de ningún Gobierno».
La Iglesia explicó que hasta «hace dos meses», cuando el Papa firmó los últimos decretos, no fue posible fijar el día exacto de las beatificaciones de estas 498 personas, la inmensa mayoría sacerdotes, monjas y frailes asesinados entre 1934 y 1937. El portavoz de la Conferencia Episcopal señaló que los muertos «no son de ningún bando», sino los que «decidieron dar su vida por el amor a la Iglesia y a Jesucristo». «Los mártires lo son estén en el bando que estén, si han muerto sólo por Cristo», recalcó.
Totalitarismos
Martínez Camino enmarcó estas muertes en un fenómeno mucho más amplio, que en los años 30 afectó a toda Europa «desde Rusia hasta España». «Es evidente», admitió no obstante, que «la mayoría» de los que serán beatificados el 28 de octubre murieron en la Guerra Civil. El portavoz de los obispos evitó opinar sobre por qué se beatifica a mártires de un solo bando al ser preguntado por un grupo de curas vascos republicanos.
El Gobierno aún no ha dicho si enviará a algún ministro al Vaticano para asistir a la ceremonia. Martínez Camino señaló que aún queda tiempo, pero explicó que «no nos preocupa mucho ese asunto». «Las autoridades del Estado, centrales y autonómicas, son bienvenidas, pero no queremos forzar a nadie», afirmó. En la última beatificación de «mártires» españoles, que se celebró en septiembre de 2004, asistió el entonces ministro de Defensa, José Bono.
El acto del próximo 28 de octubre elevará a 977 el número de beatos españoles. Los primeros fueron tres monjes carmelitas de Guadalajara, que fueron beatificados en 1983. La Iglesia seguirá con estos procesos, y calcula que otros 2.000 «presuntos mártires» podrían en el futuro subir a los altares. De esas causas de beatificación abiertas, 800 están en estudio y unas cuarenta han sido entregadas ya en el Vaticano. COLPISA






