
Y es que el Boss sigue teniendo tirón. Ayer se agotaron en apenas una hora las 16.000 localidades para su concierto en el BEC de Barakaldo el próximo 26 de noviembre. Decenas de miles de personas se quedaron con las ganas de ver el reencuentro del músico con su banda de siempre, la E Street Band, pero el año próximo habrá una segunda oportunidad.
La actual gira de Springsteen, que transcurre en locales cerrados de aforo medio, concluye oficialmente en Londres el 19 de diciembre. Pero ya es seguro que el «tour» tendrá prolongación a lo largo de 2008 con conciertos mayores en estadios grandes. En verano el Boss estará en Europa y a mediados de julio prevé tres conciertos en España. Fuentes del sector musical dan por seguro que uno de sus conciertos sería en Barcelona (una ciudad talismán para el músico) y otro, con toda probabilidad, sería en Anoeta. El estadio está ya reservado para esas fechas y la promotora local Get In ha mantenido contactos con las instituciones guipuzcoanas para lograr un respaldo similar, al menos, al que recibió la organización del recital de los Rolling Stones el pasado verano en ese escenario donostiarra.
Todas las partes implicadas, desde Get In a las propias instituciones, mantienen un discreto hermetismo. Más aún, aseguran que «no hay nada firmado» y que es «prematuro» hablar de conciertos cerrados a ocho meses vista. Se recuerda, en este sentido, que la presencia de Springsteen en Donostia «también estuvo cerrada» al menos en dos ocasiones y finalmente se frustró, en un caso por la aparición de otra ciudad con una mayor oferta económico y en otro por el calendario de la Real Sociedad, usuaria habitual del estadio.
Fue en mayo de 2003 el momento en que más cerca estuvo de materializarse la posibilidad de ver a Springsteen en Anoeta: todos los detalles estaban cerrados pero el calendario final de los tres conciertos españoles del Boss no se compatibilizó con el uso de Anoeta por parte de la Real y el músico actuó finalmente en Madrid, Barcelona y Gijón.
Esta vez todos los factores parecen a jugar a favor, pero el principal implicado, Iñigo Argomaniz, responsable de Get In, empresa que organizaría el concierto donostiarra, no quiere oír hablar de este tema. «Sólo puedo decir que estamos trabajando y que vamos en la buena dirección, pero es muy pronto para ilusionar a la gente». El propio Argomaniz sería el más ilusionado: en numerosas ocasiones ha reiterado que su sueño profesional sería ver al Boss en San Sebastián. De momento Get In ya está detrás del concierto del 26 de noviembre en el Bizkaia Arena, que supone la primera presencia artística de Springsteen en el País Vasco, y que ha desatado la expectación que pudo verse ayer a la hora de agotar las 16.000 entradas en menos de una hora, con una reacción similar a la que «devoró» el taquillaje del concierto previsto en Madrid el 25 de noviembre.
El reencuentro de Springsteen y la E Street Band, cuatro años después de la campaña de The rising, ha agotado las entradas en todos los conciertos norteamericanos y europeos de estos meses y tendrá continuación el año próximo en estadios. Un portavoz de Doctor Music, la firma barcelonesa que centraliza los conciertos españoles del Boss, dice que «Springsteen no ha reunido a la E Street Band sólo para tres meses: tienen intención de estar en la carretera bastante tiempo».
En la gira el Boss presenta su disco Magic que salió a la venta el 2 de octubre con la E Street Band: Roy Bittan (teclados), Danny Federici (teclados), Steve Van Zandt (guitarra), Nils Lofgren (guitarra), Garry Tallent (bajo), Max Weinberg (batería), Clarence Clemons (saxofón y percusión) y Patti Scialfa (guitarra y coros).















