JOAQUÍN ARÉVALO PRESIDENTE DEL RACVN
«Siempre creemos que a nosotros no nos va a pasar»
Firme defensor de los puntos, atribuye su menor efecto en Euskadi a una mayor concienciación
07.10.07 -

Joaquín Arévalo, presidente del RACVN, en Donostia. [MIKEL FRAILE]
El presidente del Real Automóvil Club Vasco Navarro, Joaquín Arévalo, veterano conductor de 77 años, opina que hay un déficit de concienciación, pero considera que el problema no es tan grave en Euskadi. Es un firme defensor del carnet por puntos, y atribuye su menor efecto en nuestra comunidad a que se parte de un mayor porcentaje de conductores responsables.
- ¿A qué atribuye que la siniestralidad haya aumentado este verano respecto al anterior?
- No considero válidos los parámetros mensuales. La estadística debe ser anual y comparativa. 2006 ha sido un buen año. El presente seguro que también lo será, porque el carnet por puntos ha influido mucho en la seriedad de la gente en la conducción. Cuando hay un repunte de la siniestralidad, la Administración empieza a pensar en nuevas normas, pero bastaría con cumplir las que ya tenemos para reducir la siniestralidad al 50%. Lo que ocurre es que tenemos problemas de carreteras; de señalización; de falta de autoridad en las carreteras, que no están.
- Se culpa a las motos del repunte de la accidentalidad.
- No registramos accidentes graves entre nuestros socios motoristas, pero sí que se está relajando el cumplimiento de las normas. Distingo el gran motorista del número ingente de chavales que piensan que la carretera es suya, no se dan cuenta de que hay que compartir, hacen todo tipo de filigranas y cogen rápido las curvas.
- Los accidentes son la principal causa de muerte entre los jóvenes guipuzcoanos.
- La incidencia mayoritaria de esos casos se da en los fines de semana. Aunque muchos conductores somos conscientes de que alcohol y carretera son incompatibles, se sigue tomando a la ligera cuando llega el fin de semana. También es alarmante el aumento del uso de los productos estupefacientes entre los jóvenes, que además son quienes menos admiten determinadas normas de tráfico.
- ¿Qué problemas tenemos en las carreteras?
- Las carreteras vascas están saturadas. En las horas punta no caben los coches. A esto se suma el inmenso tráfico de camiones y que se les sigue autorizando adelantarse entre ellos. Hay que ampliar las vías porque en este momento es el único medio de transporte de mercancías y de muchos ciudadanos al trabajo.
- ¿Qué tipo de campañas de concienciación considera más efectivo?
- Desde el RACVN abogamos por impulsar la seguridad básica, el conocimiento y respeto a las señales desde niños. Existe una falta de educación básica e importante. Es tan importante como esas clases de ética. La materia debería ir incluida en los planes de estudio para que los niños se fuesen imbuyendo de que la carretera es de todos y del respeto a las normas. Por otra parte, debería llevarse a los reincidentes, que representan el 15% de los conductores, a visitar las clínicas o el centro de Toledo. Es horrible, sale uno realmente impresionado. Porque siempre creemos que a nosotros no nos va a pasar. Confiamos en la calidad de nuestro coche o atribuimos los accidentes a la suerte. Si más gente visitase Toledo, cuántos pensarían: «Esto me puede pasar a mí». No es meter miedo, sino presentar una realidad que no podemos ocultar. El automóvil es muy cruel en muchísimas ocasiones.
- Euskadi es una de las comunidades donde menos ha bajado la siniestralidad con los puntos.
- En el País Vasco no se ha reducido mucho porque se conduce bien. Se parte de un porcentaje alto de conductores conscientes de lo que llevan entre manos. Conducir supone una toma constante de decisiones. Uno de los principales fallos es la falta de atención y concentración. El 20% de los accidentes se deben a la distracción al volante. Además, hoy en día se confía demasiado en la ayuda de la electrónica, pero la que manda es la física.
- Sigue conduciendo con 77 años.
- Y desde los 18. Me gusta y divierte conducir y a veces me molesta ir tan despacio. Pero soy consciente de lo que tengo que hacer. Abogo por aumentar el límite de velocidad de los 120 a los 130 que rigen en Francia. Hasta 132 no se incumple la norma, pero se podría ir perfectamente a 140 o 145, sin perder de vista que la gravedad de los accidentes es directamente proporcional a la velocidad.
- ¿A qué atribuye que la siniestralidad haya aumentado este verano respecto al anterior?
- No considero válidos los parámetros mensuales. La estadística debe ser anual y comparativa. 2006 ha sido un buen año. El presente seguro que también lo será, porque el carnet por puntos ha influido mucho en la seriedad de la gente en la conducción. Cuando hay un repunte de la siniestralidad, la Administración empieza a pensar en nuevas normas, pero bastaría con cumplir las que ya tenemos para reducir la siniestralidad al 50%. Lo que ocurre es que tenemos problemas de carreteras; de señalización; de falta de autoridad en las carreteras, que no están.
- Se culpa a las motos del repunte de la accidentalidad.
- No registramos accidentes graves entre nuestros socios motoristas, pero sí que se está relajando el cumplimiento de las normas. Distingo el gran motorista del número ingente de chavales que piensan que la carretera es suya, no se dan cuenta de que hay que compartir, hacen todo tipo de filigranas y cogen rápido las curvas.
- Los accidentes son la principal causa de muerte entre los jóvenes guipuzcoanos.
- La incidencia mayoritaria de esos casos se da en los fines de semana. Aunque muchos conductores somos conscientes de que alcohol y carretera son incompatibles, se sigue tomando a la ligera cuando llega el fin de semana. También es alarmante el aumento del uso de los productos estupefacientes entre los jóvenes, que además son quienes menos admiten determinadas normas de tráfico.
- ¿Qué problemas tenemos en las carreteras?
- Las carreteras vascas están saturadas. En las horas punta no caben los coches. A esto se suma el inmenso tráfico de camiones y que se les sigue autorizando adelantarse entre ellos. Hay que ampliar las vías porque en este momento es el único medio de transporte de mercancías y de muchos ciudadanos al trabajo.
- ¿Qué tipo de campañas de concienciación considera más efectivo?
- Desde el RACVN abogamos por impulsar la seguridad básica, el conocimiento y respeto a las señales desde niños. Existe una falta de educación básica e importante. Es tan importante como esas clases de ética. La materia debería ir incluida en los planes de estudio para que los niños se fuesen imbuyendo de que la carretera es de todos y del respeto a las normas. Por otra parte, debería llevarse a los reincidentes, que representan el 15% de los conductores, a visitar las clínicas o el centro de Toledo. Es horrible, sale uno realmente impresionado. Porque siempre creemos que a nosotros no nos va a pasar. Confiamos en la calidad de nuestro coche o atribuimos los accidentes a la suerte. Si más gente visitase Toledo, cuántos pensarían: «Esto me puede pasar a mí». No es meter miedo, sino presentar una realidad que no podemos ocultar. El automóvil es muy cruel en muchísimas ocasiones.
- Euskadi es una de las comunidades donde menos ha bajado la siniestralidad con los puntos.
- En el País Vasco no se ha reducido mucho porque se conduce bien. Se parte de un porcentaje alto de conductores conscientes de lo que llevan entre manos. Conducir supone una toma constante de decisiones. Uno de los principales fallos es la falta de atención y concentración. El 20% de los accidentes se deben a la distracción al volante. Además, hoy en día se confía demasiado en la ayuda de la electrónica, pero la que manda es la física.
- Sigue conduciendo con 77 años.
- Y desde los 18. Me gusta y divierte conducir y a veces me molesta ir tan despacio. Pero soy consciente de lo que tengo que hacer. Abogo por aumentar el límite de velocidad de los 120 a los 130 que rigen en Francia. Hasta 132 no se incumple la norma, pero se podría ir perfectamente a 140 o 145, sin perder de vista que la gravedad de los accidentes es directamente proporcional a la velocidad.





