Los afectados son una pareja de Jablonov, formada por Libor Broz y Jaroslava Trojanova, y un matrimonio de Pribyslavice, que se reunieron con el asesoramiento de asistentes sociales y psicólogos.
Las primeras dudas acerca de la verdadera filiación surgieron cuando Broz y Trojanova, ambos de cabello moreno, recibieron en la clínica una niña rubia, a la que pusieron por nombre Nikola. El último análisis efectuado antes del parto indicó que el bebé que esperaban pesaba más de 3 kilos, pero la pequeña Nikola tenía sólo 2,6 kilos el día después de nacer, aunque la alegría de ser padres les hizo olvidar las dudas.
Fueron, sin embargo, las bromas efectuadas por los amigos de Broz acerca de su paternidad lo que le hizo dudar a éste, por lo que se hizo un análisis de ADN que demostró que no es el progenitor biológico de Nikola. Un juzgado le dio la razón tras conocer los resultados del análisis, si bien su compañera sentimental juró que él era el verdadero padre de la criatura. El juez exigió luego un análisis de ADN también a la mujer, que para consternación de los afectados dio como resultado que ella tampoco era la madre.
Siguiendo el consejo de los especialistas, las dos familias afectadas mantuvieron varios días de convivencia todos juntos para iniciar un proceso de acercamiento a fin de hacer más llevadero el futuro canje de las hijas, que se realizará tras recibir el visto bueno del juzgado.





