El complejo estará formado por cuatro generadores flotantes Pelamis de 160 metros de longitud, denominados serpientes marinas, con una potencia de 750 kW cada uno y que aprovecharán el movimiento de las olas para generar electricidad.
Los 3 MW de potencia de este proyecto, permitirán el suministro de electricidad a más de 2.000 hogares, lo que convierte a esta planta de energía de las olas en la mayor del mundo por capacidad instalada.
Escocia, junto a España y Portugal, es uno de los territorios que más recursos potenciales dispone de esa fuente renovable y se estima que podría ofrecer una oportunidad industrial de las dimensiones del petróleo del Mar del Norte.
La construcción de este prototipo comenzará en 2008 y se espera que su instalación se realice en 2009.
Salmond ha puesto de manifiesto el apoyo de su Gobierno a estas nuevas tecnologías y se ha referido al proyecto de Iberdrola como «un ejemplo perfecto de cómo se puede trasladar a las generaciones futuras los beneficios económicos y ambientales de las energías renovables».
Iberdrola tiene en fase de construcción, además, las boyas para la planta piloto de energía de las olas que está desarrollando en Santoña (Cantabria).





