En su opinión, una de las lecciones más influyentes en el mundo de la empresa es la importancia de las ventas, pero ésta generalmente llega demasiado tarde en la carrera de los directivos y emprendedores europeos. Un aspecto que considera crítico, especialmente en las compañías más jóvenes, en las que las ventas son una cuestión de supervivencia.
«Hay que tener la capacidad de vender para crear una empresa; venderla a los futuros empleados, a los clientes, a los inversores y a los bancos», apuntó el director del MIT.





