
-Después de haberlo pasado mal hemos crecido. Han sido cuatro años duros, las bases del PNV han sufrido mucho, por eso en mi última entrevista lancé ese mensaje de unidad. Ahora hay que mirar al futuro con generosidad. Felizmente se ha establecido un proceso de entendimiento interno, primero en torno a una ponencia política y, ojalá, en torno a una ejecutiva de consenso. Este ambiente está ofreciendo tranquilidad y estabilidad para poder afrontar los próximos retos. El nacionalismo tiene que modernizarse, hacer una reflexión hacia Europa sobre el siglo XXI. Tenemos que reflexionar y tenemos que crecer de cara al futuro sabiendo que hemos estado cuatro años sin poder encontrar un camino.
-¿Se han dejado pelos en la gatera en el camino?
-Somos uno de los pocos partidos que hemos adoptado un proceso interno totalmente democrático, a veces demasiado transparente y duro, porque se ventilan en el escaparate público asuntos que es mejor que los discutamos dentro de cada. Es verdad que en los últimos tiempos nos hemos hecho daño pero creo que estamos todos no para olvidar pero sí para pasar página y mirar al futuro con la confianza de que el nacionalismo va a seguir el eje sobre el que pivote el liderazgo político de este país, con un proyecto estratégico de modernización y de bienestar para la ciudadanía vasca que refuerce nuestro autogobierno desde una apuesta por el respeto al derecho de decisión de la sociedad vasca, de una sociedad que es plural y que busca de los políticos que le ofrezcan soluciones, no que les perpetúen los problemas. A corto y medio plazo se presenta un futuro interesante. Las bases del PNV están suspirando para afrontar con tranquilidad las próximas elecciones autonómicas, que entiendo que reforzarán también al actual lehendakari.
-¿Pero qué opina sobre las renuncias de Imaz y Egibar?
-No me gusta entrar a valorar ámbitos internos de un partido, tenemos que hablar de estas cosas dentro de casa, pero ambos, en diferentes medidas, han hecho un gran esfuerzo, ímprobo, para favorecer la unidad, y eso es lo que les honra. Si hemos llegado a un acuerdo es por el trabajo que ha hecho tanto uno como el otro. Hay que agradecerles a ambos y pedir a los dos que sigan activos porque todos tenemos que aportar al PNV y si hay algo que precisamente ha hecho fuerte a este partido es la suma de sensibilidades tras 112 años de historia. No podemos perder la cultura política que tienen los dos.






