
La relación con el resto de compañeros «es normal, sin ningún problema, no hay distinción de sexos». Entre los usuarios el recelo ante una conductora cada vez es menor, cuenta. «Hay alguno que te ve y dice '¿uy, una mujer!', pero nada más. Nunca he tenido ningún comentario fuerte». El número de conductoras está aumentando y cree que con el tiempo se equiparará con el de los hombres. «Estamos en ello, aunque no hay muchas a las que les guste esto».





