
El espectáculo comenzó con la voz de Eduardo Chillida recordando cómo de niño hacía las piras a clase en el lugar en el que está situada la obra, mientas se preguntaba de dónde venían las olas del mar. A este emotivo momento le siguieron las primeras notas de órgano del tema Itxasoan laino dago, interpretado por el Orfeoi Tixki, que puso la piel de gallina a los asistentes.
El bertsolari Jon Maia dio la bievenida al público con unos bertsos que sirvieron de aperitivo a la actuación de Kukai Dantza Taldea, con un variado repertorio de bailes tradicionales vascos. El momento más espectacular llegó con una instalación sonora creada para la ocasión, en la que se pusieron en diálogo la txalaparta Oreka Tx mientras se proyectaban grabados de Chillida en la isla de Santa Clara y en las rocas, y se iluminaba con colores todo el Peine del Viento.
Astondoa Piroteknia puso el punto final con un espectáculo pirotécnico desde Santa Clara.





