El proyecto ya está encargado por el departamento de Movilidad que encabeza Ernesto Gasco y, como primer objetivo, pretende la conexión ciclista urbana, pero también cambiar el acceso a las puertas de la estación. Así, el paso de cebra que comunica la plaza con el acceso a los andenes se centrará para que coincida exactamente con la entrada principal y además será elevado sobre la calzada, de forma que dé más seguridad a los peatones. El paso del lateral con la calle Easo se mantendrá, ya que es el utilizado por los minusválidos. Gasco explicó que se trata de permeabilizar aún más la plaza, una medida que se complementa con la colocación de las llamadas orejas, salientes en las esquinas de la acera que están pensados para proteger a los peatones y que se colocarán en el lado de Easo y en el de Pedro Egaña, frente a la iglesia de los Carmelitas. Se proyecta también un aparcamiento para motos enfrente de la estación, colindante con el nuevo paso de cebra elevado.
Más allá de los ajustes peatonales, Pedro Egaña se convertirá en una zona esencial para la comunicación de Amara Zaharra con la red de bidegorris del resto de la ciudad.
En estos momentos está acabado el pequeño tramo de conexión entre Prim y Fueros, así como los últimos metros de la calle Autonomía en el lado más próximo a Morlans. El resto de esta calle hasta la estación de Euskotren se señalizará como calzada en la que coexisten bicicletas y tráfico motorizado, sin colocar un reservado especial para las dos ruedas. Esta fórmula, prácticamente inexistente hasta ahora, está contemplada en el Plan Estratégico de la Bicicleta, que plantea que en calles tranquilas y con poco tráfico, esta fórmula es viable y tiene como ventaja que calma el tráfico y que no son necesarias ni obras ni eliminación de plazas de aparcamiento.
Una vez en la esquina de la estacion, las bicis tendrán carril en la pequeña carretera que pasa por delante de la entrada, atravesarán un lateral del nuevo paso de cebra elevado y conectarán con el lado derecho de la calle Pedro Egaña, que sí tendrá bidegorri reservado, aunque se mantendrá una fila de aparcamiento y un carril de circulación motorizada. El frente de la iglesia de Carmelitas, explicó Gasco, seguirá libre de vehículos, ya que se trata de una zona en la que se producen aglomeraciones peatonales. Desde esta calle y a través de Prim conectará con Fueros.





