
Una veintena de obras en técnicas de acrílico sobre tela de medianos y grandes formatos componen una colección que en la sala Hartmann de Barcelona gustó y convenció.
La obra de Azkargorta llega con cuadros parcelados que se pueden incluir en la figuración simbólica. Cada uno de los elementos del plano aporta información al espectador que necesita de una reflexión para su interpretación, como destaca Rikardo, «el autor no debe desvelar todas las claves de la obra».
Perros, barcos, mapas y almacenes son algunos de los referentes visuales que tendrá el público y que ha utilizado el pintor para mostrar una comparación «entre la sociedad doméstica en la medida que es domesticada y la salvaje. El perro ironiza con el concepto de animal salvaje. Muestro un enfrentamiento entre la seguridad de nuestro entorno y la inseguridad de lo salvaje».
La colección de Azkargorta destaca por su fuerza visual y conecta con la anterior serie de imágenes descontextualizadas, en la que también se mantenían 'diálogos' entre las distintas imágenes del lienzo.
La muestra se puede visitar de lunes a sábado de 17.30 a 20.30 horas, y los domingos y festivos de 12 a 14 y de 17.30 a 20.30 horas en la sala Juan de Lizarazu.





