La de anoche no es la primera vez que la organización terrorista actúa en la comunidad de La Rioja. Así, el pasado 2 de septiembre explotó un artefacto de escasa potencia, que no causó daños personales y materiales graves, en una carretera de la localidad riojana de Fuenmayor. ETA había alertado horas antes de su colocación, al igual que otros artefactos en puntos de las carreteras de acceso al País Vasco.
Además, el 13 de noviembre de 2005 estalló otro artefacto de la organización terrorista en la Bodega Rioja Alta, de Haro, causando escasos daños materiales.
Además, ETA irrumpió el 10 de junio de 2001 con un potente coche-bomba en las fiestas de Logroño. El vehículo, cargado con 80 kilos de dinamita, explosionó minutos después de las 6.30 horas en la Gran Vía de la capital riojana, sin causar víctimas mortales. Dos personas resultaron heridas leves. El vehículo se encontraba estacionado frente a la llamada Torre de Logroño, un céntrico edificio de 19 alturas próximo a El Espolón y compartido por despachos profesionales y viviendas. El artefacto provocó grandes desperfectos sobre todo en las cinco primeras plantas y en los bajos comerciales, ocupados por entidades bancarias. La sede del Banco Atlántico quedó totalmente destruida.
Los vecinos de la torre, que cuenta con más medio centenar de viviendas, tuvieron que permanecer encerrados en sus viviendas por espacio de cinco horas, debido a que el portal de acceso quedó totalmente destruido y los rellanos y escaleras se encontraban repletos de escombros producidos por la rotura de cristales y tabiques.






