PATRIMONIO
Lo que la Catedral aún esconde
Seis años y medio después de su 'apertura por obras', el templo gótico de Vitoria avanza en su proyecto de recuperación a la vista del público, que finalizará en 2012

VITORIA. DV. Seis años y medio lleva la Catedral de Santa María inmersa en un novedoso proyecto de recuperación. Los mismos que lleva activo el programa de visitas guiadas a este templo gótico que, tras cerrar sus puertas a cal y canto en 1994 por diagnosticársele problemas estructurales, volvió a abrirlas en 2000, con un plan de rehabilitación bajo el brazo, a restauradores, obreros, arqueólogos, arquitectos, historiadores y, curiosamente, también al público, con un original mensaje de bienvenida: Abierto por obras. Una apuesta que se ha revelado exitosa pero que entonces fue novedosa y arriesgada y ha sobrepasado cualquier expectativa, llegando a oídos de todo el mundo. Incluso ha empujado a Ken Follet a escribir la segunda parte de Los pilares de la tierra, una novela inspirada en la Catedral Vieja que verá la luz este mes y cuya traducción al castellano se presentará en Vitoria en el mes de enero.
Actualmente, ya traspasado el ecuador de las obras, el templo ultima la rehabilitación de su pórtico y la construcción de la cripta de los obispos, y afronta nuevos proyectos como la restauración de la torre, la excavación del crucero y los trabajos de consolidación de los muros y pilares de la nave central que los visitantes podrán contemplar en directo, en las visitas guiadas, durante los próximos meses. «En estos momentos y en los próximos dos años la obra se presenta en su máxima belleza» aventura Gonzalo Arroita, director gerente de la Fundación Catedral Santa María, que lleva adelante el proyecto.
Y es que son muchos y muy variados los atractivos que ahora presenta el templo, que nunca deja de sorprender por su imparable evolución. «Para los amantes del arte el foco de atracción será sin duda el pórtico», dice Arroita, pues es «uno de los pórticos más importantes del siglo XIV en la península, así como una de las mejores portadas de Europa». Su recuperación artística ya ha finalizado y en estos momentos se restaura su estructura, que ya presenta un nuevo aspecto. En vez de hacerlo sólo por el acceso de la plaza de Santa María, también se podrá entrar al pórtico por la zona oeste (calle Fray Zacarías), tras la apertura de los arcos que comunicaban con el templo, pero que permanecían tapiados desde el siglo XVIII por las gélidas corrientes. En vez de muros para frenar el frío, como hicieron antaño, se instalarán unas puertas de cristal por las que podrá accederse a la Catedral.
La recuperación estructural está prevista que finalice en enero de 2008. Entonces, y durante dos meses aproximadamente, el pórtico se convertirá en un espacio con una «intensa actividad cultural», desvela el director de la Fundación, y se realizarán las primeras pruebas del hasta ahora inédito sistema de iluminación, que recreará todas las policromías que ha tenido el pórtico a lo largo de la historia. «Es un sistema totalmente innovador en el mundo que sólo se ha probado en la Catedral de Reims (Francia)» explica Arroita. «Mediante un ordenador, el visitante podrá ir recreando la policromía que presentaba la portada en diferentes épocas».
Sobre el pórtico se eleva la torre de Santa María, a la que actualmente no es posible subir por el andamiaje instalado para su rehabilitación, que arrancará este otoño. Terminada la obra, a finales de 2008, se habrán restaurado tres cuartas partes del torreón ya que la parte restante -la inferior y correspondiente al pórtico-, ya estará rehabilitada para entonces. «Una vez acabada, los visitantes tendrán la oportunidad de subir y apreciar unas vistas de Vitoria incomparables».
Aunque la restauración del pórtico y de la torre son parte muy importante del plan de rehabilitación, es la consolidación de la Catedral - y de sus enormes pilares abombados- la principal obra que va a llevarse a cabo en el templo. Los trabajos de fortalecimiento en la nave central podrán verse en vivo y en directo próximamente, ya que el proyecto saldrá a concurso en breve.
Ritos funerarios
Sí pueden admirarse en directo, y desde hace más de un mes, las excavaciones que desde principios de julio se llevan a cabo en la zona del crucero. Desde la perforación de este espacio -el único que quedaba por cavar y, por lo tanto, el único lugar del interior de la Catedral que hasta hace poco podía pisarse-, toda la visita discurre recorriendo una plataforma aérea. De hecho, es ese sistema de pasarelas la principal característica de este original proyecto de restauración. Además, la excavación y el posterior hallazgo de restos humanos sepultados de diferente manera, han propiciado una exposición sobre ritos funerarios que, según Arroita, «impresionará a todos y, sobre todo, a los chavales».
«Sobre la pasarela -adelanta- los visitantes podrán leer unos paneles instalados a la misma altura, con información sobre los distintos enterramientos; pero es que si miran abajo verán con sus propios ojos lo que están leyendo». Es decir, observarán los restos y la manera en la que les dieron sepultura. «Hay esqueletos que tienen una moneda en la boca o en una bolsa atada al cuello» y que simboliza la moneda con la que, según la mitología clásica, los fallecidos debían pagar al barquero que les conducía al otro mundo. O «esqueletos que portan un plato», en referencia a las cerámicas en las que se depositaban los óleos de la unción.
También podrán apreciarse las diferentes tumbas. Algunas, simples fosas; otras, más trabajadas, con los laterales construidos de ladrillo o piedra y los llamados huecos antropomorfos, o lo que es lo mismo, huecos excavados en la roca natural y tallados directamente con la forma del difunto, a modo de molde. «Esta exposición permanecerá durante ocho o diez meses y es una posibilidad única de ver algo así», subraya Arroita
600.000 visitantes
Hace seis años y medio pocos hubieran visto la Catedral de Santa María como algo más que un templo enfermo y olvidado con necesidad de ser rehabilitado. Gonzalo Arroita, no obstante, dio una vuelta de tuerca al proyecto y, siempre «tratándolo con el máximo respeto», apostó por convertirlo también en un recurso cultural, educativo y económico. Una prueba que sin duda ha aprobado con matrícula de honor. Él mismo impulsó la Fundación Catedral Santa María -constituida por la Diputación Foral de Álava, el Ayuntamiento de Vitoria y el Obispado de la ciudad- que se encarga de gestionar la recuperación arquitectónica y sociocultural del templo gótico.
En estos momentos, y transcurrida la mitad del plazo de las obras de restauración -que prevén acabar en 2012-, 600.000 personas de todo el mundo han visitado ya el templo, y cada año que pasa las visitas aumentan. «En lo que vamos de año, han pasado por la Catedral 75.000 visitantes y prevemos que a finales de este año se superen los 100.000», anuncia Arroita mientras recuerda emocionado cómo este verano, en una encuesta realizada por un periódico para elegir una de entre las siete maravillas del País Vasco, «la más votada fue la Catedral».
Esto es poco, sin embargo, con lo que han llegado a sentir algunos prestigiosos escritores como Ken Follet, Pérez Reverte o Paulo Coelho al entrar en contacto con el templo gótico. Finalmente, se han convertido en grandes embajadores de la Catedral y de la ciudad de Vitoria en todo el mundo. «Aunque hasta ahora Vitoria nunca ha tenido necesidad de venderse», reconoce Arroita, «éste es un proyecto muy importante para la economía alavesa», que afortunadamente crece con la afluencia de visitantes a la ciudad.
Una vez concluya la restauración, dentro de seis años, la Catedral recuperará su función litúrgica, «compatibilizándola con las funciones socioculturales», subraya Arroita, quien cree interesante crear un centro de gestión integral del patrimonio para que el templo no se reduzca al culto e integre, entre otras cosas, másters o formación en diferentes disciplinas.
¿Su éxito? «Empujar todos desde el principio en la misma dirección», dice convencido Arroita, mientras recuerda un proverbio que le dedicaron una vez: «La concordia hace crecer las pequeñas fortunas, la discordia arruina las grandes».
Actualmente, ya traspasado el ecuador de las obras, el templo ultima la rehabilitación de su pórtico y la construcción de la cripta de los obispos, y afronta nuevos proyectos como la restauración de la torre, la excavación del crucero y los trabajos de consolidación de los muros y pilares de la nave central que los visitantes podrán contemplar en directo, en las visitas guiadas, durante los próximos meses. «En estos momentos y en los próximos dos años la obra se presenta en su máxima belleza» aventura Gonzalo Arroita, director gerente de la Fundación Catedral Santa María, que lleva adelante el proyecto.
Y es que son muchos y muy variados los atractivos que ahora presenta el templo, que nunca deja de sorprender por su imparable evolución. «Para los amantes del arte el foco de atracción será sin duda el pórtico», dice Arroita, pues es «uno de los pórticos más importantes del siglo XIV en la península, así como una de las mejores portadas de Europa». Su recuperación artística ya ha finalizado y en estos momentos se restaura su estructura, que ya presenta un nuevo aspecto. En vez de hacerlo sólo por el acceso de la plaza de Santa María, también se podrá entrar al pórtico por la zona oeste (calle Fray Zacarías), tras la apertura de los arcos que comunicaban con el templo, pero que permanecían tapiados desde el siglo XVIII por las gélidas corrientes. En vez de muros para frenar el frío, como hicieron antaño, se instalarán unas puertas de cristal por las que podrá accederse a la Catedral.
La recuperación estructural está prevista que finalice en enero de 2008. Entonces, y durante dos meses aproximadamente, el pórtico se convertirá en un espacio con una «intensa actividad cultural», desvela el director de la Fundación, y se realizarán las primeras pruebas del hasta ahora inédito sistema de iluminación, que recreará todas las policromías que ha tenido el pórtico a lo largo de la historia. «Es un sistema totalmente innovador en el mundo que sólo se ha probado en la Catedral de Reims (Francia)» explica Arroita. «Mediante un ordenador, el visitante podrá ir recreando la policromía que presentaba la portada en diferentes épocas».
Sobre el pórtico se eleva la torre de Santa María, a la que actualmente no es posible subir por el andamiaje instalado para su rehabilitación, que arrancará este otoño. Terminada la obra, a finales de 2008, se habrán restaurado tres cuartas partes del torreón ya que la parte restante -la inferior y correspondiente al pórtico-, ya estará rehabilitada para entonces. «Una vez acabada, los visitantes tendrán la oportunidad de subir y apreciar unas vistas de Vitoria incomparables».
Aunque la restauración del pórtico y de la torre son parte muy importante del plan de rehabilitación, es la consolidación de la Catedral - y de sus enormes pilares abombados- la principal obra que va a llevarse a cabo en el templo. Los trabajos de fortalecimiento en la nave central podrán verse en vivo y en directo próximamente, ya que el proyecto saldrá a concurso en breve.
Ritos funerarios
Sí pueden admirarse en directo, y desde hace más de un mes, las excavaciones que desde principios de julio se llevan a cabo en la zona del crucero. Desde la perforación de este espacio -el único que quedaba por cavar y, por lo tanto, el único lugar del interior de la Catedral que hasta hace poco podía pisarse-, toda la visita discurre recorriendo una plataforma aérea. De hecho, es ese sistema de pasarelas la principal característica de este original proyecto de restauración. Además, la excavación y el posterior hallazgo de restos humanos sepultados de diferente manera, han propiciado una exposición sobre ritos funerarios que, según Arroita, «impresionará a todos y, sobre todo, a los chavales».
«Sobre la pasarela -adelanta- los visitantes podrán leer unos paneles instalados a la misma altura, con información sobre los distintos enterramientos; pero es que si miran abajo verán con sus propios ojos lo que están leyendo». Es decir, observarán los restos y la manera en la que les dieron sepultura. «Hay esqueletos que tienen una moneda en la boca o en una bolsa atada al cuello» y que simboliza la moneda con la que, según la mitología clásica, los fallecidos debían pagar al barquero que les conducía al otro mundo. O «esqueletos que portan un plato», en referencia a las cerámicas en las que se depositaban los óleos de la unción.
También podrán apreciarse las diferentes tumbas. Algunas, simples fosas; otras, más trabajadas, con los laterales construidos de ladrillo o piedra y los llamados huecos antropomorfos, o lo que es lo mismo, huecos excavados en la roca natural y tallados directamente con la forma del difunto, a modo de molde. «Esta exposición permanecerá durante ocho o diez meses y es una posibilidad única de ver algo así», subraya Arroita
600.000 visitantes
Hace seis años y medio pocos hubieran visto la Catedral de Santa María como algo más que un templo enfermo y olvidado con necesidad de ser rehabilitado. Gonzalo Arroita, no obstante, dio una vuelta de tuerca al proyecto y, siempre «tratándolo con el máximo respeto», apostó por convertirlo también en un recurso cultural, educativo y económico. Una prueba que sin duda ha aprobado con matrícula de honor. Él mismo impulsó la Fundación Catedral Santa María -constituida por la Diputación Foral de Álava, el Ayuntamiento de Vitoria y el Obispado de la ciudad- que se encarga de gestionar la recuperación arquitectónica y sociocultural del templo gótico.
En estos momentos, y transcurrida la mitad del plazo de las obras de restauración -que prevén acabar en 2012-, 600.000 personas de todo el mundo han visitado ya el templo, y cada año que pasa las visitas aumentan. «En lo que vamos de año, han pasado por la Catedral 75.000 visitantes y prevemos que a finales de este año se superen los 100.000», anuncia Arroita mientras recuerda emocionado cómo este verano, en una encuesta realizada por un periódico para elegir una de entre las siete maravillas del País Vasco, «la más votada fue la Catedral».
Esto es poco, sin embargo, con lo que han llegado a sentir algunos prestigiosos escritores como Ken Follet, Pérez Reverte o Paulo Coelho al entrar en contacto con el templo gótico. Finalmente, se han convertido en grandes embajadores de la Catedral y de la ciudad de Vitoria en todo el mundo. «Aunque hasta ahora Vitoria nunca ha tenido necesidad de venderse», reconoce Arroita, «éste es un proyecto muy importante para la economía alavesa», que afortunadamente crece con la afluencia de visitantes a la ciudad.
Una vez concluya la restauración, dentro de seis años, la Catedral recuperará su función litúrgica, «compatibilizándola con las funciones socioculturales», subraya Arroita, quien cree interesante crear un centro de gestión integral del patrimonio para que el templo no se reduzca al culto e integre, entre otras cosas, másters o formación en diferentes disciplinas.
¿Su éxito? «Empujar todos desde el principio en la misma dirección», dice convencido Arroita, mientras recuerda un proverbio que le dedicaron una vez: «La concordia hace crecer las pequeñas fortunas, la discordia arruina las grandes».





