Así que muchos apuntaban hacia este guipuzcoano que trabaja junto a su mujer, Rosa María, y sus dos hijos, Iñaki y Leire. La historia más reciente también estaba de su parte: en los últimos dos años el vencedor guipuzcoano en Legazpi ganó también en Ordizia. Él mismo hizo doblete en 2005, y el año pasado las mieles del éxito fueron para los hermanos Aranburu, que ayer quedaron quintos.
En ocasiones, las quinielas suelen fallar en los Oscar, pero la congruencia y el buen hacer del jurado quedó ayer más que patente al premiar un queso hermano de otros muchos que han rayado a gran altura durante esta temporada. Y eso que el trabajo no resultó sencillo para los jueces. «El Idiazabal ha logrado tal nivel de calidad que son los matices los que distinguen a unos quesos de otros», comentaba desde la mesa principal del jurado Patxi Perez Elortondo, experto del comité de catas de la Denominación de Origen de Idiazabal. Su colega Jesús Oleaga también destacó el nivel de los ejemplares que cataron, a los que concedió una calificación media de 8,5.
De nota, y bien alta, fueron también los quesos presentados por Francisco Javier Muñoa, de Zerain, Ricardo Merino, de Eulate, y Aizpea Gaztandegia, de Olaberria, que obtuvieron el segundo, tercer y cuarto puesto entre los 61 participantes. De ellos, 32 eran guipuzcoanos, 18 alaveses, 14 navarros y cinco vizcaínos.
Tras el celemín de Tolosa
Si Ansola se está prodigando mucho en los principales concursos, lo mismo se puede decir de Joaquín Arratibel en las subastas gastronómicas. El nombre de este tolosarra, gerente y accionista de Divinus Catering, saltó a la palestra en su localidad natal cuando en noviembre pujó y se llevó por 2.200 euros el celemín de alubias del vencedor del concurso de productores. Ayer fue a la feria «porque me interesan mucho los productos autóctonos del país, pero poco a poco me he ido calentando... Si en noviembre compramos el celemín, '¿por qué no el queso?', me he dicho. Es una forma de apoyar los productos de aquí». Y de lograr algo de publicidad. «Ya de paso...».
Aitor Urreta, del bar Pottoka de Ordizia, y el carnicero lasartearra Patxi Larrañaga animaron el tramo final de una subasta que arrancó con 3.000 euros y que iba subiendo por 200. El último mazazo se escuchó después de que Arratibel cantara los 6.400 euros, 200 más que el año pasado, lo que supone un aumento del IPC del 3,22%.
Los afortunados que degustarán la mitad del queso ganador serán los novios de una boda que se celebrará el próximo fin de semana en Igeldo y cuyo banquete servirá Divinus Catering, con sede en Donostia. «Está previsto ofrecer una tabla de quesos, y ahí serviremos el ganador. Es un detalle para desearles que sean un feliz matrimonio». Que así sea.






