
La regata de Orio resultó emocionante y valió para saber cómo llegan las traineras a la quincena más importante de la temporada. El estado de la mar no se parecía en nada al de la víspera en Laredo ni al de Zarautz de la semana anterior. Sin apenas olas, la mar estaba bella y no soplaba una brizna de viento cuando comenzó la regata. Se movieron algo, de manera muy leve, las banderolas de salida al inicio de la tercera tanda, pero las condiciones del campo de regatas eran excelentes para realizar una gran marca, como así resultó al finalizar la prueba. Con Hondarribia por la calle uno, Urdaibai por la dos, Orio por la tres y Castro por la cuatro, los oriotarras salieron a romper desde la txanpa inicial. Consiguieron dos segundos de renta sobre Urdaibai y tres sobre Orio, pero en la primera maniobra tanto Urdaibai como Hondarribia se les habían echado encima. Tras una mala ciaboga, Orio se quedó algo rezagada y la lucha se centró entre Urdaibai y Hondarribia.
Los txo cogieron la proa al salir de la ciaboga y mantuvieron la diferencia sobre Hondarribia en tres, cuatro y cinco segundos. No ganaron con la comodidad de días anteriores, tampoco la mar permitía sacar muchas diferencias. Sin embargo, volvieron a llevarse el trapo a Bermeo. Su marca (19:39.19) se quedó a nueve segundos del récord de Castro, logrado 2005.
Mención especial merece la labor de Asier Zurinaga en la popa de Urdaibai durante toda la temporada. Al margen de llevar estable el bote, sin caídas y permitiendo que los remeros trabajen con comodidad, y de aprovechar todas las paladas, su labor es muy didáctica sobre cómo hay que motivar y animar a los remeros. Gracias a los micrófonos de Euskal Telebista se escuchan las órdenes muy claras de Zurinaga. La claridad, la parsimonia y la seguridad que transmite motiva a sus remeros, a los que anima sin ningún reproche. El remero lo agradece y favorece su rendimiento. Sabe sacar el máximo a los deportistas. Cierto que cuando se funciona todo va rodado y no hay ningún reproche. En otras circunstancias habría que ver cómo reaccionaría Zurinaga.
Orio terminó cuarto, por detrás de Pedreña y justo delante de Zarautz. Estas dos traineras mantuvieron un duelo precioso, sin apenas un segundo de diferencia entre ambas. En el último largo, los cántabros, por la uno, no dejaron que los zarauztarras se arrimaran hacia la calle cero y lo aprovecharon para aventajar en cuatro segundos a los zarauztarras. Seis puntos separan a Castro, que realizó su peor regata, Zarautz y Pedreña en la general. Arkote protagonizó la sorpresa de la jornada. La Plentzitarra completó su mejor actuación desde que comenzó la Liga y se colocó sexto en la Ikurriña.
Zumaia, séptimo, comenzó bien, pero bajó mientras avanzaba la prueba. Ese puesto les vale para estar en La Concha, aunque quizá no le valdría la regata realizada ayer. En la Liga también adelantaron un puesto en detrimento de San Pedro, que ayer volvió a ceder muchos segundos.
La calle cuatro, por la que bogaron, no resultó la mejor y terminaron décimos, más lejos de lo habitual en esas condiciones de mar. Por lo visto este fin de semana, Laredo deberá mejorar una barbaridad si quiere clasificarse para La Concha. Para muchas traineras, la Ikurriña de Orio se convirtió en un test para la próxima semana y sacaron todo el arsenal. Alinearon, propablemente, a los mismos hombres que remarán en la primera jornada de La Concha. Para vencer en su décima bandera de la temporada, Urdaibia remó una vez más con: Bereziartua, Rodríguez, Carrión, Polo, Arrizabalaga, Gallo, Duñabeitia, Portularrume, Zabala, Gaizka y Gorka Olazar, Millares y Zulaika.
En Orio, Gaztañazpi cedió su puesto a Peña, después del tirón que sufrió el primero en Laredo. Hondarribia recuperó a cinco titulares, al igual que Zarautz y Pedreña. Castro introdujo dos cambios respecto a Laredo y. Juan Mari Etxabe se autoeliminó de La Marinera.





