Fue el propio John Toshack el que en este mismo periódico escribió la temporada pasada que Gari Uranga no puede jugar por la izquierda, ya que no sirve para entrar de fuera hacia adentro. Pruebas de ello tenemos muchas. Tampoco la banda derecha es el mejor sitio para Díaz de Cerio, ni la media punta donde más rinde Prieto...
Coleman necesitará tiempo para corregir muchas cosas y darse cuenta de que en esta Real con gente de casa -nueve en la alineación inicial- lo primero, más que el toque y otras circunstancias, es hacer un equipo fuerte, sólido y competitivo desde atrás. Sí. Hay que cerrar la portería. Sólo a partir de ahí se empezarán a sumar puntos. Para ello lo imprescindible no es un pivote que recupere muchos balones, sino que no los pierda en la transición hacia el ataque. En este sentido la primera parte de ayer fue horrorosa, con regalos continuos al rival, algunos errores en defensa y nada de nada en ataque. Y es que Garitano, por ejemplo, no puede ser el que organice el juego de ataque...
Soy el primero que pide tiempo y paciencia y, aunque hoy es el peor día para hacerlo, ¿qué otro remedio nos queda? Las apuestas por la gente de casa han necesitado tiempo siempre y, en este caso, las cosas están más difíciles porque la Real está en Segunda y su papel no va a ser sencillo precisamente.
Además, Coleman debe ser arropado por la propia Real, empezando por Salva Iriarte, que le debe orientar en muchas cosas, aunque luego el galés sea el que tome las decisiones correspondientes. Tiene, desde luego, muchísimo trabajo por delante. La temporada es larga en Segunda, muy larga, y perder un partido no dice nada, pero los errores hay que corregirlos desde el principio. Sobre todo si son los de siempre.





