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Un terremoto de magnitud 5,1 siembra la alarma en el centro y sur de España
El epicentro se situó en Ciudad Real y apenas causó daños en algunas viviendas

El seísmo provocó daños en el teatro municipal de Almagro, en Ciudad Real. [EFE]
MADRID. Millones de españoles se vieron sobresaltados a primera hora de la mañana de ayer por un terremoto de intensidad moderada que aunque no causó víctimas ni daños materiales de importancia sí sembró la alarma entre la población. El seísmo, de 5,1 grados de magnitud en la escala de Richter, se inició a las 9.47 horas, se prolongó durante varios segundos y tuvo su epicentro en Pedro Muñoz (Ciudad Real), sintiéndose con especial intensidad en el centro, sur y este de la Península y de forma más suave en puntos de la costa. A esta sacudida siguieron durante la mañana hasta 15 réplicas de una magnitud tres. Se trata de uno de los terremotos más fuertes registrados en España en los últimos años. El último temblor de importancia, de 4,1 grados, había sido registrado el pasado 7 de junio en Guadalajara.
El seísmo se localizó entre los municipios manchegos de Pedro Muñoz y Alcázar de San Juan, ambos de Ciudad Real, en unas coordenadas de 39,36 grados de latitud norte y 2,96 grados de longitud oeste. En un primer momento el Instituto Geográfico Nacional estimó que el seísmo había sido de una magnitud 4,7, aunque posteriormente elevó este cálculo a 5,1, considerado ya de cierto riesgo a la hora de provocar daños.
Aunque el movimiento telúrico no ocasionó heridos ni daños materiales de importancia, desató de inmediato la alarma en pueblos y ciudades de toda la Península, especialmente del interior, que minutos antes de las diez de la mañana colapsaron los teléfonos de emergencias para comunicar lo que habían vivido o reclamar información sobre lo que sucedía. De Asturias a Murcia, de Extremadura a la Comunidad Valenciana, miles de personas querían saber lo que había ocurrido.
El pico de máxima intensidad del temblor, el que hizo que millones de españoles se despertasen sobresaltados por el movimiento de la cama, muebles, lámparas e, incluso, paredes, o por el crepitar de las alarmas de los coches, se prolongó cinco eternos segundos. Los puntos donde se sintió con más potencia, persistencia y claridad fueron los municipios y ciudades más próximos a Pedro Muñoz, donde centenares de vecinos corrieron aterrados y en pijama a la calle, y en las torres o edificios altos de Madrid y de las provincias limítrofes.
Los servicios de Protección Civil del Ministerio del Interior no tienen noticia de la existencia de heridos y los daños materiales se han reducido a caídas de objetos, grietas en las paredes de algunos edificios y algún tipo de destrozo mayor en inmuebles en condiciones ruinosas.
Uno de los daños más significativos ha sido el hundimiento del hastial del tejado del Teatro Municipal de Almagro (Ciudad Real) sobre la fachada del inmueble, lo que destrozó la sala de conferencias de este edificio del siglo XIX. «La impresión es que hemos tenido mucha suerte», señaló el alcalde de Almagro, Luis Maldonado. También han aparecido grietas en algunas viviendas de Campo de Criptana (Ciudad Real) y Villarrobledo (Albacete). COLPISA
El seísmo se localizó entre los municipios manchegos de Pedro Muñoz y Alcázar de San Juan, ambos de Ciudad Real, en unas coordenadas de 39,36 grados de latitud norte y 2,96 grados de longitud oeste. En un primer momento el Instituto Geográfico Nacional estimó que el seísmo había sido de una magnitud 4,7, aunque posteriormente elevó este cálculo a 5,1, considerado ya de cierto riesgo a la hora de provocar daños.
Aunque el movimiento telúrico no ocasionó heridos ni daños materiales de importancia, desató de inmediato la alarma en pueblos y ciudades de toda la Península, especialmente del interior, que minutos antes de las diez de la mañana colapsaron los teléfonos de emergencias para comunicar lo que habían vivido o reclamar información sobre lo que sucedía. De Asturias a Murcia, de Extremadura a la Comunidad Valenciana, miles de personas querían saber lo que había ocurrido.
El pico de máxima intensidad del temblor, el que hizo que millones de españoles se despertasen sobresaltados por el movimiento de la cama, muebles, lámparas e, incluso, paredes, o por el crepitar de las alarmas de los coches, se prolongó cinco eternos segundos. Los puntos donde se sintió con más potencia, persistencia y claridad fueron los municipios y ciudades más próximos a Pedro Muñoz, donde centenares de vecinos corrieron aterrados y en pijama a la calle, y en las torres o edificios altos de Madrid y de las provincias limítrofes.
Los servicios de Protección Civil del Ministerio del Interior no tienen noticia de la existencia de heridos y los daños materiales se han reducido a caídas de objetos, grietas en las paredes de algunos edificios y algún tipo de destrozo mayor en inmuebles en condiciones ruinosas.
Uno de los daños más significativos ha sido el hundimiento del hastial del tejado del Teatro Municipal de Almagro (Ciudad Real) sobre la fachada del inmueble, lo que destrozó la sala de conferencias de este edificio del siglo XIX. «La impresión es que hemos tenido mucha suerte», señaló el alcalde de Almagro, Luis Maldonado. También han aparecido grietas en algunas viviendas de Campo de Criptana (Ciudad Real) y Villarrobledo (Albacete). COLPISA






