
LAS FRASES
Antes de votar, los grupos dejaron patentes sus diferencias, aunque los socialistas arrancaron del candidato de UPN un consenso «siempre que sea posible» en la lucha antiterrorista que emprenda el presidente del Gobierno de España. Esa había sido una de las condiciones impuestas por el PSN a UPN y CDN para garantizar la estabilidad institucional en Navarra. Las otras eran que propiciara el entendimiento y la cooperación entre grupos; que facilite la relación institucional con el gobierno de la Nación y que facilite también la convivencia y no aliente la crispación en la sociedad navarra. Sanz llegó a reconocer su parte de culpa en el deterioro de la convivencia.
En su debut como portavoz parlamentario del PSN, Roberto Jiménez justificó la decisión del PSOE de facilitar el gobierno regionalista y aclaró que no era un cheque en blanco. El sustituto del dimitido Fernando Puras,ofreció a UPN ámbitos para la colaboración. Allí es donde reclamó «un consenso básico en materia de lucha antiterrorista en Navarra». Pidió que el acuerdo, «como en ocasiones anteriores», fuera sin «exclusiones previas, sin condiciones partidarias y sin ningún tipo de restricción». «Con las únicas premisas de la mutua lealtad de los que se sumen al consenso, el compromiso de no usar la política antiterrorista en el debate político y el reconocimiento del liderazgo del Gobierno de España en esta materia», dijo Jiménez.
Sanz respondió que las condiciones expuestas por el portavoz socialista eran «principios asumibles» y anunció que «siempre que sea posible» colaborará con el Gobierno central en asuntos como los de «infraestructuras y en la lucha contra el terrorismo». En este punto, sin embargo, señaló que había estado «siempre en la misma dirección» y aseguró que su partido no había utilizado el terrorismo en el debate político.
El cara a cara con el portavoz socialista fue uno de los más seguidos en la sesión celebrada ayer en el parlamento navarro. En el debate, los socialistas cuestionaron asuntos como la manifestación convocada en marzo pasado por el Ejecutivo navarro «en contra del Gobierno de España y del presidente Rodríguez Zapatero». Esta actitud había sido criticada también por el portavoz de Nafarroa Bai, Patxi Zabaleta.
Jiménez, tras justificar los intentos de Puras para formar un gobierno de convivencia, aseguró que en su partido daban «por cerrada una etapa y abrimos otra». En ella se ofreció a «distender la vida política en nuestra comunidad y modificar la acción de gobierno». Rechazó en cambio, con un rotundo «no», el nuevo ofrecimiento de Sanz para participar en el gobierno. Anunció, sin embargo, una oposición «útil y firme» para la que se servirán de «todos los instrumentos que otorga el control parlamentario».
Antes del portavoz socialista y atendiendo a la mayor representación en cuanto a votos, tomó la palabra Zabaleta. El líder de NaBai insistió en que la coalición que lidera «se ratifica con actitud permanente en la propuesta de gobierno plural y de progreso». Ofreció también a UPN diálogo para «enfocar la solución de las cuestiones de convivencia desde la defensa de la pluralidad y del recíproco respeto». Sanz respondió al ofrecimiento mostrando su disposición a hablar con Nafarroa Bai sobre diversas materias. «Pero en aspectos institucionales nosotros no nos movemos ni un ápice».
Zabaleta había atribuido a Sanz un «afán de deslegitimar» a NaBai y afirmó que en el programa de la coalición, en contra de lo defendido por UPN, no se mencionaba el concepto de territorialidad. Respecto a los que podían haber sido sus socios, los socialistas,consideró que al imposibilitar el acuerdo tripartito, «además de cometer un error grave ha faltado al respeto a toda la sociedad y a sus propios votantes».
Los dos grupos minoritarios, CDN e IU, cerraron el debate. Juan Cruz Alli, cuya formación volverá a coaligarse con UPN y ocupará dos de las doce consejerías, pidió a todos los partidos navarros que busquen «el encuentro y la interlocución» que permitan olvidar las «afrentas» electorales y «construir entre todos una Navarra de ciudadanos». Felicitó, además, al PSOE y al PSN por facilitar la elección de Sanz dando «una lección nuevamente del sentido de las instituciones».
Entre las voces críticas se situó el líder de IU, Jon Erro. Apostó por repetir las elecciones ante «el atrevimiento y la falta de respeto hacia el pueblo navarro del PSOE por oscuros intereses partidistas». «Ha hecho que Navarra se haya sumido en una grave crisis política y democrática», criticó. Erro invitó a los socialistas a que voten «no» y el PSN le acusó de querer «ganar con el pacto con los otros partidos lo que no ha ganado en las urnas».
Entretanto, un centenar de personas se concentró a última hora de la tarde ante el Parlamento para rechazar la formación de un gobierno de UPN y apoyar un ejecutivo de PSN, NaBai e IU.





Consulta los resultados de tu localidad
Toda la información sobre la jornada electoral
Vídeos. Los protagonistas

