donostia
Compatibilizar fiesta y calma
Tráfico, seguridad ciudadana y, desde este año, atención directa y urgente a los jóvenes que estén afectados por intoxicación alcohólica son los tres ejes de actuación de los 120 agentes que la Guardia Municipal donostiarra va a disponer durante esta Semana Grande. Joxe Anta, oficial del cuerpo, encargado de la coordinación, recalca la importancia de que todos los guipuzcoanos que acudan a la capital donostiarra a disfrutar de las fiestas «deben prestar especial atención al tráfico, a los paseos peatonales y a los lugares de la fiesta para evitar pequeños percances, porque normalmente se viene en familia y cuando hay niños o personas mayores no se presta la misma atención a los coches al cruzar las calles cuando se va a los fuegos, por ejemplo».
Seguridad para tranquilidad de todos. A las 5 de la tarde de cada día de la Aste Nagusia comienza la labor de los guardias municipales donostiarras y paulatinamente se amplia el número hasta llegar, a las 9 de la noche, al despliegue de todos los guardias, «especialmente en el perímetro más festivo». La presencia de guardias uniformados «bien visibles, para recurrir a ellos y evitar pequeños actos delictivos». También los hay de paisano «que detectan, siguen y detienen a quienes provocan esos hurtos que producen tantos quebraderos de cabeza a quien lo sufre, o el consumo y venta de drogas que crean sensación de inseguridad a los ciudadanos».
Incidirán contra la mendicidad coactiva y venta ilegal «promovidas por mafias organizadas, lo subrayo: organizadas, que coaccionan a inmigrantes. Es pura explotación que no podemos permitir como Guardias Municipales».
Coordinar el tráfico que llega también es una de sus misiones más ingratas. «Recomendamos que quienes viven en un área de 30 kilómetros de San Sebastián vengan en los medios de transporte públicos, que circulan cada cuarto de hora, treinta o sesenta minutos durante toda la noche». Recalca Anta que «los conductores llegan más pendientes de encontrar aparcamiento que del fluir del tráfico y eso origina percances, accidentes y atascos que se evitan si se llega en los autobuses o trenes que han dispuesto Renfe, Euskotren y Lurraldebus».
La Guardia Municipal va a estar especialmente atenta a «quienes pretendan utilizar los megáfonos que amplían sirenas de policía, bomberos, ambulancias o consignas grabadas. Hemos pedido a los feriantes que los retiren como premios y a los comerciantes que no los vendan».
Ya de madrugada, los agentes van a prestar especial atención a los alrededores de las zonas festivas, porque han detectado pequeños asaltos a cuadrillas de jóvenes que regresan a casa desde discotecas, discopubs o escenarios festivos.
Jóvenes y alcohol
La novedad de este año es la apertura de un local en el paseo de Salamanca, número 13, es decir, junto a la zona festiva más céntrica, donde se atenderá a los jóvenes que sufran un problema de ingesta de alcohol. «Está promovido por los departamentos de Drogodependencias del Ayuntamiento y del Gobierno Vasco, con personal especializado».
Seguridad para tranquilidad de todos. A las 5 de la tarde de cada día de la Aste Nagusia comienza la labor de los guardias municipales donostiarras y paulatinamente se amplia el número hasta llegar, a las 9 de la noche, al despliegue de todos los guardias, «especialmente en el perímetro más festivo». La presencia de guardias uniformados «bien visibles, para recurrir a ellos y evitar pequeños actos delictivos». También los hay de paisano «que detectan, siguen y detienen a quienes provocan esos hurtos que producen tantos quebraderos de cabeza a quien lo sufre, o el consumo y venta de drogas que crean sensación de inseguridad a los ciudadanos».
Incidirán contra la mendicidad coactiva y venta ilegal «promovidas por mafias organizadas, lo subrayo: organizadas, que coaccionan a inmigrantes. Es pura explotación que no podemos permitir como Guardias Municipales».
Coordinar el tráfico que llega también es una de sus misiones más ingratas. «Recomendamos que quienes viven en un área de 30 kilómetros de San Sebastián vengan en los medios de transporte públicos, que circulan cada cuarto de hora, treinta o sesenta minutos durante toda la noche». Recalca Anta que «los conductores llegan más pendientes de encontrar aparcamiento que del fluir del tráfico y eso origina percances, accidentes y atascos que se evitan si se llega en los autobuses o trenes que han dispuesto Renfe, Euskotren y Lurraldebus».
La Guardia Municipal va a estar especialmente atenta a «quienes pretendan utilizar los megáfonos que amplían sirenas de policía, bomberos, ambulancias o consignas grabadas. Hemos pedido a los feriantes que los retiren como premios y a los comerciantes que no los vendan».
Ya de madrugada, los agentes van a prestar especial atención a los alrededores de las zonas festivas, porque han detectado pequeños asaltos a cuadrillas de jóvenes que regresan a casa desde discotecas, discopubs o escenarios festivos.
Jóvenes y alcohol
La novedad de este año es la apertura de un local en el paseo de Salamanca, número 13, es decir, junto a la zona festiva más céntrica, donde se atenderá a los jóvenes que sufran un problema de ingesta de alcohol. «Está promovido por los departamentos de Drogodependencias del Ayuntamiento y del Gobierno Vasco, con personal especializado».





