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Un niño muere atropellado por un camión cuando circulaba en bicicleta por Zizurkil
La víctima, de años, sufrió un caída y fue arrollada por el vehículo que realizaba una maniobraba de marcha atrás El menor circulaba con otros amigos menores de edad
11.08.07 -

Miembros de la funeraria, a la derecha, introducen el ataúd con el cadáver del niño. A la izquierda, la bicicleta. En medio, el camión. [MICHELENA]
SAN SEBASTIÁN. DV. Un niño de once años falleció ayer tras ser atropellado por un camión en Zizurkil cuando circulaba con su bicicleta. La víctima era A.B., domiciliado en la localidad. El suceso causó un gran impacto entre los vecinos de la familia del menor fallecido. «Ha sido una verdadera desgracia, una mala suerte», manifestó uno de ellos.
El suceso tuvo lugar minutos antes de las cinco de la tarde, en el barrio Pagamuño de la localidad, en una calle cuyo firme está siendo reparado. Según las primeras investigaciones practicadas por el equipo de atestados de la Ertzaintza, en el momento del siniestro la víctima circulaba con su bicicleta junto a otros dos amigos, ambos también menores de edad. Según parece, los dos chicos que acompañaban al fallecido sortearon a un camión de transporte de áridos para el remozado de la calzada con placas de matrícula de Navarra que efectuaba una maniobra de marcha atrás. Sin embargo, el menor fallecido, debido al parecer a la gravilla existente en el suelo, sufrió un caída y quedó tendido en la trayectoria que pretendía realizar el chófer del camión. El conductor, que según algunas fuentes vio pasar a los dos amigos y que ignoraba que el tercero de los chicos había tenido una caída, echó marcha atrás y atropelló con sus rueda traseras al menor que todavía se encontraba en el suelo.
A consecuencia del percance, el niño sufrió lesiones de extrema gravedad y murió en el mismo lugar del siniestro. Los sanitarios de dos ambulancias medicalizadas desplazadas al lugar no pudieron sino confirmar el fallecimiento del menor.
El cadáver del niño, aún con su bicicleta enredada entre las piernas, fue cubierto por una manta hasta que el equipo de atestados de la Ertzaintza, por delegación del juez de guardia, ordenó el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto de Medicina Legal de Donostia al objeto de practicársele la autopsia.
Escenas de dolor
La muerte de A.B. causó una fuerte conmoción entre los vecinos y conocidos de la familia del menor. En lugar del suceso, próximo al domicilio del niño fallecido, se reunieron varios familiares que no pudieron contener la emoción. «Ha sido un mazado para la familia y para todos nosotros. ¿Qué desgracia!», explicó una vecina, quien añadió «ha sido un accidente de verdadera mala suerte».
El conductor del vehículo se encontraba igualmente conmocionado por lo sucedido. Sentado en la furgoneta de la Unidad de Atestados de la Policía Autonómica, lloraba de forma desconsolada, mientras un agente se disponía a tomarle declaración. Varios compañeros de trabajo se aproximaron a él para intentar tranquilizarle.
A.B. estudiaba en la ikastola Jesusen Bihotza de Villabona. Sus padres, muy conocidos en la localidad, tienen otras dos hijas, una mayor que el hijo fallecido y otra menor. El padre es responsable del parque de bomberos de Tolosa.
En otro accidente, un motorista de Tolosa resultó herido de pronóstico reservado tras sufrir una salida de calzada en Berastegi. Fuentes de la Ertzaintza informaron que el suceso ocurrió sobre las seis de la tarde cuando, por causas que se desconocen, una moto Suzuki de 800 centímetros cúbicos se salió de la carretera por el lado derecho. A resultas del percance, D.R.C., de 28 años, sufrió lesiones de consideración.
El suceso tuvo lugar minutos antes de las cinco de la tarde, en el barrio Pagamuño de la localidad, en una calle cuyo firme está siendo reparado. Según las primeras investigaciones practicadas por el equipo de atestados de la Ertzaintza, en el momento del siniestro la víctima circulaba con su bicicleta junto a otros dos amigos, ambos también menores de edad. Según parece, los dos chicos que acompañaban al fallecido sortearon a un camión de transporte de áridos para el remozado de la calzada con placas de matrícula de Navarra que efectuaba una maniobra de marcha atrás. Sin embargo, el menor fallecido, debido al parecer a la gravilla existente en el suelo, sufrió un caída y quedó tendido en la trayectoria que pretendía realizar el chófer del camión. El conductor, que según algunas fuentes vio pasar a los dos amigos y que ignoraba que el tercero de los chicos había tenido una caída, echó marcha atrás y atropelló con sus rueda traseras al menor que todavía se encontraba en el suelo.
A consecuencia del percance, el niño sufrió lesiones de extrema gravedad y murió en el mismo lugar del siniestro. Los sanitarios de dos ambulancias medicalizadas desplazadas al lugar no pudieron sino confirmar el fallecimiento del menor.
El cadáver del niño, aún con su bicicleta enredada entre las piernas, fue cubierto por una manta hasta que el equipo de atestados de la Ertzaintza, por delegación del juez de guardia, ordenó el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto de Medicina Legal de Donostia al objeto de practicársele la autopsia.
Escenas de dolor
La muerte de A.B. causó una fuerte conmoción entre los vecinos y conocidos de la familia del menor. En lugar del suceso, próximo al domicilio del niño fallecido, se reunieron varios familiares que no pudieron contener la emoción. «Ha sido un mazado para la familia y para todos nosotros. ¿Qué desgracia!», explicó una vecina, quien añadió «ha sido un accidente de verdadera mala suerte».
El conductor del vehículo se encontraba igualmente conmocionado por lo sucedido. Sentado en la furgoneta de la Unidad de Atestados de la Policía Autonómica, lloraba de forma desconsolada, mientras un agente se disponía a tomarle declaración. Varios compañeros de trabajo se aproximaron a él para intentar tranquilizarle.
A.B. estudiaba en la ikastola Jesusen Bihotza de Villabona. Sus padres, muy conocidos en la localidad, tienen otras dos hijas, una mayor que el hijo fallecido y otra menor. El padre es responsable del parque de bomberos de Tolosa.
En otro accidente, un motorista de Tolosa resultó herido de pronóstico reservado tras sufrir una salida de calzada en Berastegi. Fuentes de la Ertzaintza informaron que el suceso ocurrió sobre las seis de la tarde cuando, por causas que se desconocen, una moto Suzuki de 800 centímetros cúbicos se salió de la carretera por el lado derecho. A resultas del percance, D.R.C., de 28 años, sufrió lesiones de consideración.





