Tolosa-Goierri
Hacen falta aún más reductores

UNA REFORMA INCOMPLETA. ¿Qué pasa con las obras de reforma de la plaza Gipuzkoa y del entorno del Leidor?, se pregunta con razón una residente en la zona. «Si bien las obras finalizaron hace meses, faltan por colocar el parque infantil, bancos, papeleras etc...(con el agravante de que donde va ubicado el parque infantil está preparado con una altura inferior a la de la acera y muchos de los viandantes se tropiezan al pasar y puede haber algún percance serio con gente mayor). Va a pasar el verano y la plaza de Gipuzkoa, que debía estar terminada y acogedora, está olvidada y peligrosa».
«El lector que se queja por exceso de badenes no es peatón, sólo anda en coche y se olvida de que en Tolosa hay más peatones que conductores», comenta un tolosarra. «Me formo la imagen de un hombre joven, coche tunado, rojo o amarillo, ventanillas abiertas, música a tope y pie muy ágil sobre el acelerador». Aquel lector contaba los badenes que había en el pueblo y ahora este otro cuenta los «que no hay y tendría que haber». Y propone los siguientes: uno junto a la iglesia de San Francisco: otro, en el cruce de la subida a la estación; pondría fijos los ya colocados en el paseo porque cuatro carreras ciclistas al año no justifican este desmontable; pondría tres en la avenida de Navarra, otro en la entrada del puente-cruce Zumalacárregui y otro después de la rotonda inicio Prado Pequeño; en la calle Yurre al menos tres más, dos más en la avenida Pío XII y a ambos lados del puente de Berazubi».





