TOLOSA DEPORTE
El tolosarra que subió con la Real a Primera
José Miguel Arregi formó parte del mítico equipo que, hace cuarenta años, logró en Puertollano el ascenso a una categoría que ya no tiene la Real
08.08.07 -

La Real de Puertollano. Arregui es el tercero por la derecha, en la fila de abajo. [DV]
TOLOSA. DV. A pocas semanas de que empiece la liga, que la Real Sociedad, cuarenta años después, iniciará en Segunda División, hemos recogido los testimonios de un tolosarra que formaba por aquellos años, parte del equipo txurirund que logró el último ascenso a Primera en el mítico partido de Puertollano.
A veces, de la manera más inesperada, me surgen las ideas para contaros cosas que os pueden interesar: es lo que se me ocurrió hace un tiempo, tomándome un cortado a la crema en el Iurre. En la tele, estaban dando unas imágenes de la plataforma Denon Erreala y un joven a mi lado exclamó: «¿Qué pinta Arregi el de las flores en esa plataforma?» Y me dije, Javier: «ahora que, 40 años después del ascenso a primera en Puertollano, volvemos a la Segunda División, sería interesante charlar con un tolosarra que jugó aquel partido inolvidable que ahora, sufre con el descenso».
Y aquí me tenéis, en su sociedad la histórica Gure Kaiola, charlando con José Miguel Arregui (Tolosa 1941), contándome sus comienzos futboleros en el Urdiña Txiki. José Miguel nunca pensó que la Real pudiera descender, pero reconoce la mala gestión de los últimos años, muchos fichajes extranjeros de poca calidad, falta de carácter, un entrenador, Lotina, que al final piensa, se le fue de la mano el equipo, falta de calidad en una plantilla mal diseñada, etc. Todo eso nos ha llevado a la Segunda, y como él bien sabe, costará mucho volver a Primera.
La Segunda, me dice, es muy dura, y hará falta un equipo base, y aunque no subamos el primer año, hay que hacer un proyecto al final, los petachos, son sólo eso, petachos.
Después de su estancia en el Urdiña Txiki, con J.M. Anza, pasa al Tolosa junto a Txapela, Requejo, etc. y terminó recalando en el Euskalduna de Tercera, donde marcó 44 goles, superando al famosos José Eulogio Gárate, que marcó 43 y terminaría jugando en el Atlético de Madrid.
José Miguel, del Euskalduna, pasaría a la Real, jugando dos años en Segunda y dos en primera, marcando un total de 44 goles. Pero el trabajo familiar hizo que a pesar de tener contrato en vigor, abandonara el fútbol a la prematura edad de 28 años.
Volvemos a la Real y me dice que ha cambiado mucho, antes continúa José Miguel, se sentían más los colores. Todos éramos amigos, compartíamos trabajo y entrenamientos, y ahora somos un equipo más, cada uno va a lo suyo: el fútbol actual le gusta menos: ahora mucho contracampismo, menos espacios, se juega más rápido, y salvo los partidos que juegan los grandes equipos, que son los que marcan la diferencia, el fútbol, le aburre un poco.
A mi pregunta sobre el mejor delantero centro que él haya visto, no lo duda: Ronaldo: lo tenía todo, y a continuación me da su alineación ideal: para la portería lo tiene claro: Arconada, luego Maier y Bufón. Defensor, no le gustan las palabras carrileros ni stopper, Alves, Beckenbauer, Puyol y R. Carlos. En la media, Xabi Alonso, Hierro, y arriba Messi, Zamora de enganche Ronaldo y Ronaldinho, y para el banquillo Kortabarria, Juanito, Maradona y Gento. ¿No está mal!
De sus recuerdos extrae dos: uno feliz e inolvidable, el recibimiento hace 40 años que les tributó toda la provincia cuando el equipo regresaba a la Primera División. Y entre los amargos, el día que con 19 años, Portugal que hacía de entrenador y jugador, le dejó fuera de la final del campeonato de Gipuzkoa en Atocha. Periko Manterola, utillero de la Real Sociedad, le sorprendió llorando amargamente en los vestuarios, que eran los de la Real y Periko le dijo: tranquilo chaval, no llores, dentro de poco verás tus botas colgando en esas paredes junto con las de tus ídolos, porque estarás en la Real y en este vestuario. Y acertó.
Para terminar hablamos del fútbol base, ahora que las aguas bajan un tanto revueltas. El piensa que al chaval hay que dejarle explotar en su entorno, y luego señalarle, vigilarle, pero dejarle un poco a su aire: un chaval con 11 años tiene que jugar a todo y de todo: «yo primero jugué de portero, luego de medio y al final jugué 94 partidos con la Real de delantero centro», me cuenta.
La entrevista iba a durar 20 minutos, tengo un funeral en Zumaia, me dijo J.Miguel, y se nos fue a la hora y pico, porque como yo temía, acabamos hablando de una afición que compartimos, la caza, y es que Arregui, que no fue precisamente un delantero de los llamado 'palomeros' siente pasión por la caza de la paloma de octubre, pero esa es otra historia.
Cuando abandono la sociedad entra Tximista Usabiaga, que me dice: ¿qué haces aquí? Yo le respondo: «entrevistándole a José Miguel» ¿Y ése quién es? me respondió el joven aficionado txuri urdin. Arregi, el de las flores, un gran tipo y un gran futbolista.
A veces, de la manera más inesperada, me surgen las ideas para contaros cosas que os pueden interesar: es lo que se me ocurrió hace un tiempo, tomándome un cortado a la crema en el Iurre. En la tele, estaban dando unas imágenes de la plataforma Denon Erreala y un joven a mi lado exclamó: «¿Qué pinta Arregi el de las flores en esa plataforma?» Y me dije, Javier: «ahora que, 40 años después del ascenso a primera en Puertollano, volvemos a la Segunda División, sería interesante charlar con un tolosarra que jugó aquel partido inolvidable que ahora, sufre con el descenso».
Y aquí me tenéis, en su sociedad la histórica Gure Kaiola, charlando con José Miguel Arregui (Tolosa 1941), contándome sus comienzos futboleros en el Urdiña Txiki. José Miguel nunca pensó que la Real pudiera descender, pero reconoce la mala gestión de los últimos años, muchos fichajes extranjeros de poca calidad, falta de carácter, un entrenador, Lotina, que al final piensa, se le fue de la mano el equipo, falta de calidad en una plantilla mal diseñada, etc. Todo eso nos ha llevado a la Segunda, y como él bien sabe, costará mucho volver a Primera.
La Segunda, me dice, es muy dura, y hará falta un equipo base, y aunque no subamos el primer año, hay que hacer un proyecto al final, los petachos, son sólo eso, petachos.
Después de su estancia en el Urdiña Txiki, con J.M. Anza, pasa al Tolosa junto a Txapela, Requejo, etc. y terminó recalando en el Euskalduna de Tercera, donde marcó 44 goles, superando al famosos José Eulogio Gárate, que marcó 43 y terminaría jugando en el Atlético de Madrid.
José Miguel, del Euskalduna, pasaría a la Real, jugando dos años en Segunda y dos en primera, marcando un total de 44 goles. Pero el trabajo familiar hizo que a pesar de tener contrato en vigor, abandonara el fútbol a la prematura edad de 28 años.
Volvemos a la Real y me dice que ha cambiado mucho, antes continúa José Miguel, se sentían más los colores. Todos éramos amigos, compartíamos trabajo y entrenamientos, y ahora somos un equipo más, cada uno va a lo suyo: el fútbol actual le gusta menos: ahora mucho contracampismo, menos espacios, se juega más rápido, y salvo los partidos que juegan los grandes equipos, que son los que marcan la diferencia, el fútbol, le aburre un poco.
A mi pregunta sobre el mejor delantero centro que él haya visto, no lo duda: Ronaldo: lo tenía todo, y a continuación me da su alineación ideal: para la portería lo tiene claro: Arconada, luego Maier y Bufón. Defensor, no le gustan las palabras carrileros ni stopper, Alves, Beckenbauer, Puyol y R. Carlos. En la media, Xabi Alonso, Hierro, y arriba Messi, Zamora de enganche Ronaldo y Ronaldinho, y para el banquillo Kortabarria, Juanito, Maradona y Gento. ¿No está mal!
De sus recuerdos extrae dos: uno feliz e inolvidable, el recibimiento hace 40 años que les tributó toda la provincia cuando el equipo regresaba a la Primera División. Y entre los amargos, el día que con 19 años, Portugal que hacía de entrenador y jugador, le dejó fuera de la final del campeonato de Gipuzkoa en Atocha. Periko Manterola, utillero de la Real Sociedad, le sorprendió llorando amargamente en los vestuarios, que eran los de la Real y Periko le dijo: tranquilo chaval, no llores, dentro de poco verás tus botas colgando en esas paredes junto con las de tus ídolos, porque estarás en la Real y en este vestuario. Y acertó.
Para terminar hablamos del fútbol base, ahora que las aguas bajan un tanto revueltas. El piensa que al chaval hay que dejarle explotar en su entorno, y luego señalarle, vigilarle, pero dejarle un poco a su aire: un chaval con 11 años tiene que jugar a todo y de todo: «yo primero jugué de portero, luego de medio y al final jugué 94 partidos con la Real de delantero centro», me cuenta.
La entrevista iba a durar 20 minutos, tengo un funeral en Zumaia, me dijo J.Miguel, y se nos fue a la hora y pico, porque como yo temía, acabamos hablando de una afición que compartimos, la caza, y es que Arregui, que no fue precisamente un delantero de los llamado 'palomeros' siente pasión por la caza de la paloma de octubre, pero esa es otra historia.
Cuando abandono la sociedad entra Tximista Usabiaga, que me dice: ¿qué haces aquí? Yo le respondo: «entrevistándole a José Miguel» ¿Y ése quién es? me respondió el joven aficionado txuri urdin. Arregi, el de las flores, un gran tipo y un gran futbolista.





