
LOS DATOS
En juego están nada menos que 207,1 millones de euros, ya que se trata del mayor concurso turístico nacional y también del más importante en la historia del Imserso (se atenderá a más de un millón de personas mayores, con un presupuesto más de cuatro veces mayor que el de la campaña 2001-2002), como destacó hace dos meses la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Recordó entonces que fue un Ejecutivo socialista el que puso en marcha este tipo de programas en 1985 y otro el que «les ha dado un gran impulso», si bien en sus primeros años estuvo salpicado por la polémica: la empresa Viajes Ceres, adjudicataria entre 1987 y 1990, fue acusada de un presunto fraude fiscal superior a los 2.000 millones de pesetas de la época e investigada por la presunta financiación irregular del PSOE.
Ha llovido mucho desde entonces, pero ha habido otras sombras en la historia del programa, esta vez sin aparentes tintes políticos. Los cuatro grandes del sector de las agencias de viajes -Iberia, Halcón, Marsans y Barceló- fueron condenadas en 2000 por el Tribunal de Defensa de la Competencia, al considerar que realizaron «prácticas restrictivas» de la libre concurrencia de ofertas, mediante un pacto privado para repartirse todo el negocio de los viajes de la tercera edad que patrocina el erario público. Fue en la campaña 1995/1996 y, según el TDC, llegaron a convertir aquella licitación en «una mera ficción», al obligar a otros destacados operadores del sector «a no presentarse al concurso, ni a colaborar, ayudar o participar en otras candidaturas».
Apoyo del Gobierno Vasco
Las cuatro agencias, multadas con 4,5 millones de euros, fueron reconvenidas por el propio tribunal en marzo pasado, a fin de que abonaran las sanciones una vez desestimados sus recursos ante las instancias judiciales ordinarias. Este borrón en su trayectoria profesional es una de las principales bazas con las que cuenta Eroski para, al menos, adjudicarse uno de los lotes del paquete (cada uno trata un tipo distinto de viajes según duración, destino y formato). Otro de sus puntos a favor es el apoyo, al menos indirecto, de la patronal hotelera (CEHAT), que ha criticado con dureza a Mundosenior por aprovechar su monopolio en el Imserso a la hora de arrancarles precios mejores para los programas privados de vacaciones.
La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos, que ha solicitado al Ministerio de Trabajo que tenga en cuenta otras posibles ofertas en el concurso, se queja de que los 17,5 euros que recibirían de las cuatro grandes agencias en caso de que se volvieran a adjudicar el programa aún no llegan a los 20 que, a su juicio, serían necesarios para satisfacer la mayor calidad del servicio que reclaman los jubilados. Eroski, que acude al concurso de la mano del mayorista Real Spain (especializado en reservas del Reino Unido en el sur de España), cuenta con el respaldo del Gobierno Vasco, que ha comentado las bondades de su oferta a varios altos cargos del Ejecutivo central.COLPISA





