
Uriz, uno de los líderes del sector favorable al acuerdo con los nacionalistas vascos junto a la alcaldesa de Olite, Mari Carmen Ochoa, o el anterior secretario general del partido, Juan José Lizarbe, recalcó que si la Ejecutiva de Ferraz rechaza hoy la decisión de los socialistas navarros, «lo lógico sería esperar la dimisión del secretario general del PSN, del candidato a la presidencia y de toda la ejecutiva».
Uriz, que fue uno de los cargos socialistas que suscribió un documento en favor de la vuelta a las negociaciones con Nafarroa Bai, criticó la decisión del PSOE de rechazar el gobierno alternativo a UPN. Recordó que el comité regional del PSN, la ejecutiva y el grupo parlamentario han expresado públicamente su apoyo a un acuerdo con los nacionalistas vascos. «Si no se acepta esto en Madrid, la situación sería tremenda», vaticinó.
Así, el cargo socialista deseó que hoy «haya una reflexión en Madrid» y defendió que «hacer un Gobierno con Nafarroa Bai, donde se integra Aralar, sería un misil en la línea de flotación de ETA, porque demostraría que la gente que opina como ellos y renuncia a la violencia puede entrar en un Gobierno con el PSOE».
José Luis Uriz afirmó que el Partido Socialista «tiene que quitarse el miedo a enfrentarse a esa doble pinza que hacen el PP y ETA para intentar que en Navarra no se dé esa experiencia, y la única forma de enfrentarse a esa doble pinza es hacer un Gobierno tripartito» con Nafarroa Bai e Izquierda Unida.
Carta a Zapatero
No obstante, el miembro del comité regional del PSN pidió «un esfuerzo a Nafarroa Bai para que la sociedad española entienda el acuerdo» y animó a la coalición nacionalista a que «lance algún mensaje que quite argumentos a los que piensan que no se puede pactar con ellos».
Asimismo, Uriz adelantó que la semana pasada remitió una carta al presidente del Gobierno central y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, para presentarle sus reflexiones políticas en torno a la situación creada tras las elecciones en la comunidad foral y en defensa de un gobierno alternativo al que todavía dirigen, en funciones, el presidente, Miguel Sanz, y UPN. EUROPA PRESS
















