Esta opción, de la que Buen excluyó a Aralar (socio de coalición de Ezker Batua), supondría reeditar la fórmula que el pasado 22 de junio permitió contra pronóstico la elección como presidenta de las Juntas Generales de la socialista Rafela Romero, quien superó los 23 votos de Inazio Galdos (EA 7 y PNV 16) con el respaldo del PSE-EE (16), EB (4) y PP (6), mientras que los dos junteros de Aralar se abstuvieron.
Buen desveló, en una rueda de prensa celebrada en San Sebastián, que ayer inició una serie de contactos con EB, después de que EA, partido al que el PSE-EE había ofrecido un gobierno paritario en la Diputación, se haya decantado por un pacto con el PNV en la institución foral, descartando la opción de los socialistas.
Miguel Buen, quien compareció ante los periodistas serio y algo enojado por
la decisión de EA que podría enviar a la oposición al PSE-EE, a pesar de ser el partido más votado en Gipuzkoa con una diferencia de 5.000 votos, reveló que en los contactos iniciados ayer con EB ofreció a este partido cuatro departamentos forales en la diputación guipuzcoana.
Explicó que, para lograr el respaldo de Ezker Batua, el PSE-EE pondrá "sobre la mesa" asuntos de máxima importancia para Gipuzkoa como "la regeneración política", la Hacienda foral, la "limpieza" en la actuación pública y la agenda social, con la idea de llegar a un pacto que "se podía haber hecho con EA" y que, según dijo, también es posible con EB.
Problemas en el tripartito
Admitió que Ezker Batua tiene "problemas" para llegar a este tipo de acuerdo "como parte integrante" del tripartito que gobierna el ejecutivo autonómico vasco y porque es posible que le hayan amenazado con "la expulsión del paraíso", después de que el lehendakari, Juan José Ibarretxe, se haya mostrado partidario de trasladar el eje PNV-EA-EB al máximo de instituciones posibles.
A pesar de ello, Buen expresó su convicción de que "haciendo un esfuerzo" y con el "apoyo" del PP podría conseguir en el pleno de investidura del próximo viernes más apoyos que los 23 votos que previsiblemente obtendrá el candidato del PNV, Markel Olano, al sumar los 16 junteros de su formación a los 7 de EA.
Buen no concretó el estado de las eventuales negociaciones que también debería mantener con el PP para lograr su apoyo en el pleno de la investidura, ya que los populares han presentado a su propia candidata, si bien aclaró que es un partido "democrático" que merece todo su "respeto" e insistió en que el PSE-EE está dispuesto a hablar con cualquier formación democrática.
En cualquier caso, si finalmente la apuesta del PSE-EE no prospera, sí hará que hasta después del pleno del viernes el candidato del PNV, Markel Olano, y el dirigente de EA, Iñaki Galdós, "no puedan dormir tranquilos".
Oposición "sin concesiones"
Anunció además que si no gobierna, el PSE-EE hará una oposición "sin ninguna concesión" al "débil" Gobierno foral "apoyado en la decadencia" que conformen PNV y EA, ya que los socialistas "no van a aceptar migajas".
Recordó en este sentido los "escándalos fiscales y financieros" presuntamente ocurridos en la Hacienda foral, asunto en el que, según anunció, los socialistas irán "hasta las últimas consecuencias".
Explicó que cuando la comisión de investigación de las Juntas Generales haga que "vayan aflorando" otros "escándalos" el Gobierno foral tendrá que tener "mucho blindaje para no romperse".
Advirtió a EA de que, con su decisión de llegar con el PNV a "un matrimonio de conveniencia que no piensa en los intereses de los guipuzcoanos", adquirirá "voluntariamente" una relación de "solidaridad" con este partido "en orden a las responsabilidades políticas que puedan derivarse de las actuaciones en marcha".
Señaló asimismo que, igual que las elecciones han tenido una segunda vuelta "en los despachos" en los que se negocia el futuro gobierno foral, habrá una tercera en la designación del Consejo de Administración de la Kutxa.
"Ahí les espero", recalcó Buen, quien recordó también el problema que puede suponer para la Diputación el hecho de que las alcaldías de PNV y EA en Guipúzcoa "se pueden contar con los dedos de la mano", y que estos partidos pueden tener problemas en la institución foral con el asunto de la gestión de los residuos sólidos urbanos.