Buen hizo estas declaraciones en una rueda de prensa que ofreció en el palacio de las Juntas Generales de Gipuzkoa (JJ GG), después de acreditarse como procurador electo junto a los otros 15 futuros junteros socialistas.
El aspirante a presidir la diputación guipuzcoana subrayó que la posición de su partido es "firme y decidida" y está basada en tres bloques de actuación, que son los que ha defendido "antes, durante y después de la campaña electoral".
Desarrollar una política de acción social "más decidida", impulsar "las grandes infraestructuras que Gipuzkoa necesita" y ofrecer "mayor transparencia" en la gestión pública de la Diputación, son esos tres ejes sobre los que el PSE-EE basa sus propuestas y que Buen espera defender, desde la presidencia del Gobierno foral o, "en todo caso, desde donde los pactos nos coloquen".
Tras recordar que es Eusko Alkartasuna el partido con el que "mayor coincidencias hay", que cifró en aproximadamente un 90%, indicó que este partido "no ha cerrado ninguna posibilidad", ni con el PSE-EE, ni con el PNV, partidos que lograron 16 junteros cada uno en las elecciones del 27-M pero con unos 5.000 votos más los socialistas.
Cambios y transparencia
Respecto a la propuesta de EA de que el departamento para la Fiscalidad y Finanzas no quede en manos del PNV, Buen opinó que "está claro" que el 27 de mayo los ciudadanos pidieron eso e incluso "que sería mucho mejor que no esté en el gobierno y se quede en la oposición, o por lo menos que no presida la Diputación".
En cuanto a la transparencia en la gestión de la institución foral, Miguel Buen aseguró que todos los cargos públicos del PSE-EE en la Diputación harán una declaración de bienes ante notario con autorización expresa de entregar sus datos a las JJ GG si así lo piden, aunque deberá mantenerse, dijo, la privacidad del lugar exacto de los bienes por motivos de seguridad.
También se comprometió a que, si los socialistas gobiernan la Diputación, ofrecerán la presidencia de la Comisión de Hacienda en las JJ GG al principal grupo de la oposición, y no se opondrían a que fuera el PNV.
"Practicaremos una política de autocontrol", afirmó Buen, quien aclaró que "posibilitar a la oposición que ejerza ese control" es la mejor manera de que éste sea eficaz.