La presidenta de esta asociación, Toñi Esteban, precisó a Efe que han presentado una denuncia contra la Mancomunidad del Bajo Deba, que fue la encargada de contratar a un veterinario para ocuparse de esta "mal llamada perrera", puesto que en ella no hay un lugar para el esparcimiento de los animales, ni clínica veterinaria, ni registro alguno y sólo se dedica a practicar eutanasias.
Esteban precisó que en este centro, ubicado en la carretera que une Eibar con Elgeta en terrenos del basurero de la localidad armera, se recogen desde hace más de seis años perros y gatos abandonados de Deba, Mendaro, Soraluze, Mallabia, Mutriku, Eibar, Ermua y Elgoibar, a los que se causa "daño injustificado" puesto que se los mantiene "sin alimento y comida regulares", según recoge la denuncia.
La asociación recuerda que la perrera sólo se abre al público media hora, entre 19.00 y 19.30 horas, si alguien llama para ver a los animales, horario con el que se hace muy difícil su adopción.
Jaulas pequeñas
Agregó que los perros están encerrados en 16 jaulas de reducidas dimensiones, sin vacunas y sin ningún tipo de control, y son sacrificados a los pocos días de su ingreso o en cuanto están llenas las jaulas, en lugar de los 30 días que establece la legislación.
La denuncia recalca que estas instalaciones difícilmente pueden contar con autorización administrativa porque incumplen todos los requisitos para ello y exige a la Diputación de Gipuzkoa y a los ocho ayuntamientos en los que se efectúa la recogida de animales que resuelvan el contrato con este centro y cierren este centro.