El presidente afgano, Hamid Karzai, ha salido ileso de un ataque con dos obuses que han impactado en un área cercana a donde se encontraba, en una espiral de violencia que se ha recrudecido en las últimas 24 horas en el país con la muerte de al menos 60 personas, la mayoría de ellas talibanes.
Karzai celebraba un acto público ante unos mil espectadores en la provincia de Ghazni, en el centro de Afganistán, cuando dos obuses han impactado en una zona abierta cercana al palacio donde estaba.
El presidente afgano ha continuado su discurso sin interrupciones y al concluir el acto se ha trasladado a Kabul, según el gobernador de Ghazni, Mehrajudin Patan.
Aunque Patan ha asegurado que se han escuchado dos explosiones fuera del palacio, el portavoz talibán Qari Mohamad Yousif Ahmadi ha aseverado que los insurgentes han disparado hasta doce obuses contra Karzai.
Con este incidente ha culminado una jornada especialmente sangrienta que desde ayer se ha cobrado la vida de al menos 57 talibanes, dos policías afganos y un soldado británico.