La metodología elegida para diseñar y ejecutar el Plan Vasco de la Cultura –que el Plan considera «novedosa y participativa» y sus detractores confusa y poco práctica–, se basa en gran medida en la implicación de los sectores culturales. De momento, se han creado doce grupos sectoriales, cada uno de los cuáles deberá preparar su propio plan operativo. Hasta la fecha, el único que ha hecho las tareas es el de bibliotecas. Los de teatro, danza, artes visuales, industrias editoriales, archivos, museos y música están todavía en fases iniciales, y este mismo año «se activarán» los grupos de industrias audiovisuales, de literatura y de patrimonio. Para coordinar la gestión del patrimonio entre las instituciones se creará, precisamente un nuevo grupo de desarrollo territorial. La otra novedad es el grupo de medios de comunicación.