MADRID. El preso de ETA Iñaki de Juana Chaos volverá ingresar en la cárcel cuando reciba el alta en el Hospital Donostia de San Sebastián en el que se encuentra ingresado desde que el pasado 1 de marzo le fuera concedida la prisión atenuada. Así lo aseguraron a Efe fuentes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias después de que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunciara anoche que el recluso donostiarra «no será trasladado en ningún caso a su domicilio».
En declaraciones a Telecinco, Rubalcaba dijo que ayer por la mañana dos facultativos de Prisiones se reunieron con el equipo médico de De Juana «para conocer exactamente cuál es su estado de salud» y añadió que «en las próximas horas o días», cuando disponga de un dictamen completo, el Ministerio del Interior tomará una decisión sobre la situación del interno. Estas palabras coinciden en el tiempo con el anuncio de ETA de romper el alto el fuego que decretó en marzo de 2006.
El ministro, que explicó que esa resolución será «ajustada a la ley» y tomada de acuerdo con el juez central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, aclaró que De Juana «no va a ser trasladado en ningún caso a su domicilio cualquiera que sea el dictamen médico que nos proporcionen los equipos que están trabajando en este momento». «En ningún caso será trasladado a su domicilio, eso lo puedo garantizar y quiero que quede esta noche absolutamente claro», insistió Rubalcaba.
Las fuentes de Instituciones Penitenciarias consultadas explicaron que las palabras del titular de Interior indican que De Juana, que ayer fue visitado por el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi,volverá a prisión cuando reciba el alta, aunque no precisaron si ingresará en el centro penitenciario donostiarra de Martutene, del que depende ahora, o será trasladado a otra cárcel. De Juana, que cumplió condena por veinticinco asesinatos, fue condenado el pasado 7 de noviembre por la Audiencia Nacional a doce años y medio de cárcel como autor de un delito de amenazas terroristas, con la agravante de reincidencia, dirigidas contra cinco responsables de prisiones en dos artículos publicados en Gara.
Posteriormente, el Tribunal Supremo –en una sentencia dictada el pasado 12 de febrero– rebajó la pena a tres años al considerar que los hechos eran constitutivos de un delito de amenazas no terroristas. Mientras tanto, el preso, que había mantenido una huelga de hambre entre el 7 de agosto y el 8 de octubre pasados en protesta por su procesamiento, inició otra protesta similar en noviembre al conocer la sentencia de la Audiencia Nacional y estuvo sin ingerir ningún tipo de alimento hasta el 1 de marzo, día en que fue trasladado al Hospital Donostia. La prolongada huelga de hambre deterioró su estado de salud y puso en grave riesgo su vida.
Una vez en el centro sanitario, De Juana inició su proceso de recuperación, aunque a mediados de mayo fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas debido al agravamiento de los problemas digestivos y cardiovasculares que arrastraba a consecuencia de la huelga de hambre. Las operaciones motivaron la suspensión de los paseos de entre 30 minutos y una hora que el preso solía dar en las últimas semanas por los alrededores del centro sanitario y que formaban parte de las pautas fijadas por los médicos para su recuperación.
Pulsera de control
El jueves pasado se conoció que había recibido el alta y se esperaba que fuera trasladado a su domicilio para cumplir los catorce meses pendientes en régimen de prisión atenuada. No obstante, el traslado no se produjo y el recluso expresó su negativa a que le colocaran una pulsera de control en la muñeca. Sobre este asunto, el portavoz de Askatasuna, Juan María Olano, aseguró que el Gobierno central se había comprometido a otras medidas de control
Rubalcaba se refirió al fin de la tregua. Afirmó que «en los últimos cuarenta años ETA no ha conseguido nada con la violencia» y aseguró que «nada van a conseguir». El ministro del Interior asumió su responsabilidad de garantizar «la seguridad de todos» y aseguró que las Fuerzas de Seguridad del Estado «están trabajando día y noche, como lo han hecho siempre», por lo que, añadió, «los españoles pueden tener la seguridad» de que van a hacer «el máximo para evitar un atentado de ETA».
El responsable gubernamental insistió en que en los 14 meses que ha durado el alto el fuego no han «bajado la guardia ni un momento», y recordó que «hace unos meses» se elevó el nivel de seguridad a nivel dos, para vigilar «especialmente» los lugares en los que hay aglomeración de gente para prevenir atentados tanto islamistas como de ETA.
En este sentido, subrayó que durante la tregua las Fuerzas de Seguridad «han puesto a disposición de los jueces a 92 activistas» de la organización terrorista, algo que muestra «la realidad del trabajo» de éstas y «el resto», apuntó, «son especulaciones». El ministro socialista pidió «un esfuerzo de responsabilidad» al PP porque «no han echado ninguna mano» durante estos meses. EFE