Un total de 1.500 estudiantes del tercer ciclo de Educación Primaria, pertenecientes a 7 colegios de Álava, 13 de Gipuzkoa y 17 de Vizcaya, se han sumado a este programa puesto en marcha por el Instituto Vasco de la Mujer-Emakunde.
Con ellos, han trabajado también sus padres y sus profesores, como una forma de demostrar que en la prevención de esta violencia, además de la implicación personal, deben estar también concernidas las instituciones y toda la sociedad, según dijo la directora de esta institución, Izaskun Moyúa, que acompañó al lehendakari en la sesión celebrada en el Kursaal donostiarra.
El acto comenzó con un recuerdo a Asun Villalba, la mujer fallecida el sábado en Vitoria tras ser acuchillada presuntamente por su pareja.
Ibarretxe, que pidió a los escolares un cerrado aplauso para la víctima, dijo que le da "asco" el maltrato a las mujeres y que se avergüenza de que en Euskadi continúe esta violencia.
"No sigáis de ninguna manera ese ejemplo", reclamó a las personas reunidas en el auditorio del Kursaal. Aseguró que, "mientras los hombres y las mujeres no sean tratados por igual, no se erradicarán los malos tratos".
Izaskun Moyúa afirmó que la educación "es un instrumento que puede hacer realidad el proyecto de futuro de una sociedad igualitaria y justa, en la que chicos y chicas tengan las mismas oportunidades para su desarrollo personal y profesional".
Experimentación e investigación
Los alumnos de las 67 aulas que han participado en el programa Nahiko han llevado a cabo una labor a lo largo de este curso que cierra el ciclo iniciado con niños de 10 a 12 años durante el anterior, ya que el próximo está previsto iniciar un proyecto piloto con escolares de 8 a 10 años.
Nahiko, cuyo fin último es que las futuras relaciones de pareja de los escolares "se construyan desde la igualdad", está basado en la experimentación, la investigación y la acción conjunta con el profesorado de los centros, en la que también están incluidos los juegos.
Hoy, han presentado tres de las unidades didácticas a las que han dedicado su esfuerzo en los últimos meses, la primera de ellas denominada "Vivo con otras personas", que hace referencia al respeto y las muestras de afecto entre los familiares.
Las otras dos unidades sobre las que se ha hablado en esta sesión son "El proyecto de los Derechos Humanos en mi familia", que hace hincapié en los actos que alejan y acercan a las familias hacia el respeto hacia los Derechos Humanos o hacia el maltrato, y "Vivir entre iguales en familia", que trata de la necesidad de construir un nuevo acuerdo familiar, cuyos miembros puedan desarrollarse desde el punto de vista personal, familiar, social y profesional.
Ibarretxe y Moyúa fueron los encargados de encender en el escenario del auditorio el llamado "Sol de la igualdad", tras lo cual comenzó la exposición de los trabajos realizados durante el curso, en una jornada que concluirá a las dos de la tarde con la construcción de la "Casa de los buenos tratos" en las terrazas del Kursaal.