Buen, ganador de las elecciones forales en Gipuzkoa, explicó sus condiciones y preferencias para conformar mayorías en Gipuzkoa en una conferencia de prensa acompañado por la cabeza de lista a las Juntas Generales por Donostialdea, Rafaela Romero, y el candidato de Oria, Mikel Serrano.
El dirigente socialista insistió en que su primera opción consiste en conformar con EA "una base de 23 junteros con un programa fuerte en la Diputación de Gipuzkoa", al tiempo que estableció dos premisas para la negociación de los pactos.
La primera de ellas consiste en que no llegará a acuerdos con fuerzas políticas que "no estén dispuestas a apoyar las grandes infraestructuras de Gipuzkoa", tras lo que pidió al candidato del PNV, Markel Olano, que "haga una declaración pública" en el mismo sentido.
La segunda es que el PSE-EE no formará parte de ningún gobierno foral si no lo preside, por lo que no aceptará pactos que signifiquen la elección de Markel Olano como diputado general.
"El PSE-EE sólo estará en el gobierno de la Diputación de Gipuzkoa si un socialista encabeza ese gobierno, si no, estaremos en la oposición", explicó.
"Muchas hipótesis"
Según Buen, a partir de esas premisas "caben muchas hipótesis" sobre el futuro gobierno de Gipuzkoa, aunque "reales, pocas".
Un pacto que mandara a los socialistas a la oposición sería "legal", según Buen, pero el PSE-EE lo interpretaría como una "agresión" que "tendrá sus consecuencias, no sólo en Gipuzkoa, sino también fuera" de este territorio.
El dirigente socialista consideró que la aplicación del tripartito en Gipuzkoa significaría la "paralización" de los grandes proyectos de este territorio.
Buen opinó que entre el PSE-EE y EA "no existen muchas diferencias" en asuntos como la pacificación y la normalización política, porque el presidente de EA de Gipuzkoa, Iñaki Galdos, "tiene muy claro que primero es la paz y luego todo lo demás".
ANV y pueblos
Destacó la victoria electoral de los socialistas en Gipuzkoa al subrayar que obtuvieron 5.000 votos más que el PNV en este territorio y fueron la fuerza más votada en los cuatro municipios más grandes -San Sebastián, Irun, Errenteria y Eibar-, mientras que la formación nacionalista no se ha impuesto en ninguno de los municipios que tienen 21 concejales.
Buen aclaró que no dará ninguna directriz a los concejales socialistas para arrebatar las alcaldías a ANV en las localidades en las que esta fuerza ha ganado sin mayoría absoluta y dejará esta cuestión a criterio de los propios ediles de cada pueblo.
Lo mismo dijo de otro tipo de pactos, al no descartar acuerdos con cualquier fuerza si así lo desean las organizaciones locales del partido, como podría ocurrir en Andoain, donde el PSE-EE ha gobernado la última legislatura con el PP.