"Ya veremos, no hay que aventurar", apuntó Urkullu en una entrevista en Radio Euskadi en la que señaló que hasta ahora sólo ha habido contactos entre candidatos electos, "pero nada formal ni oficial a nivel nacional entre los partidos".
Aseguró que la opción "preferente" del PNV son los acuerdos con EA y EB-Aralar "donde den los números y sea posible concordar los programas", ya que en Gipuzkoa ésta última formación se opone a proyectos que PNV y EA consideran "estratégicos" como la incineradora de basuras, el puerto exterior de Pasaia o la "Y" ferroviaria vasca.
Además, advirtió de que el PNV no hará "borrón y cuenta nueva con lo dicho en campaña" por Eusko Alkartasuna, así como ANV, en contra de su partido.
A la espera de conocer también cuál será la postura sobre la reedición del tripartito por parte de EA y EB-Aralar, Urkullu recalcó que el PNV tampoco ha decidido si optará por una misma fórmula de pactos para todo el País Vasco o negociará en función "de la realidad de cada territorio o municipio".
Subrayó que en este asunto la decisión corresponde al EBB, y "la Asamblea Nacional (del PNV) en todo caso", y no a instituciones como el Gobierno Vasco, que ayer se pronunció a favor de la extensión al ámbito local del tripartito.
No obstante, manifestó que en el caso de llegar a acuerdos con otros partidos, el PNV será "leal" con los "compromisos" y el programa que pactó con EA y EB para el Gobierno Vasco.
"Complejidad extraordinaria"
En su opinión, la formación de pactos en ayuntamientos y diputaciones presenta una "complejidad extraordinaria" por el "desequilibrio" en los resultados conseguidos por cada partido en los distintos territorios históricos vascos.
En cuanto a los resultados electorales de su partido, consideró que la abstención ha perjudicado más al PNV que a otras formaciones por el "hastío y el hartazgo" que ha provocado el "tensionamiento" entre el PP y el PSOE en torno a la política antiterrorista y la anulación de candidaturas de ASB y ANV, además de la no reedición de la coalición con EA.
Pese a ello, dijo que el PNV ha conseguido unos buenos resultados si se compara con las últimas elecciones locales en las que concurrió en solitario, en 1995, y que "donde hemos gobernado bien, con una organización adaptada al siglo XXI, los resultados han sido magníficos y en otros, hay que hacer autocrítica". .
En la misma línea, mantuvo que la izquierda abertzale se ha visto favorecida por ese "tensionamiento" y por no poder presentarse en 133 circunscripciones, lo que le ha permitido conseguir 180.000 votos, entre nulos y sufragios legales de ANV, "que claro que son muchos votos".