Galdos exhibió un discurso autocrítico en una rueda de prensa en San Sebastián junto con el secretario general de la ejecutiva guipuzcoana, Pello González, y el secretario institucional, Iñaki Sagarzazu, en la que analizaron los resultados electorales del pasado domingo.
El dirigente de EA afirmó que "es absolutamente necesario, prioritario y urgente que en el seno del nacionalismo institucional e histórico se dé una profunda reflexión sobre la manera de afrontar el futuro".
En su opinión, el nacionalismo está "perdiendo liderazgo" y "presencia política institucional", por lo que este sector político, que representan PNV y EA, necesita "actualizar su discurso" y "acomodarse a los nuevos tiempos sin ninguna renuncia ideológica".
"Observamos como dato objetivo que durante las últimas décadas, y no hace falta más que mirar a la Gipuzkoa actual, el nacionalismo que nosotros representamos está perdiendo poder en múltiples municipios, de manera creciente", constató Galdos.
El presidente de EA de Gipuzkoa argumentó que el nacionalismo "no acierta a conectar con una parte importante de la sociedad" ni es capaz de "conectar con las nuevas generaciones".
Tripartito, "caude central"
Además, Galdos consideró que el tripartito PNV-EA-EB, denominado el "cauce central" de la sociedad vasca por la portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, "es insuficiente" para avanzar en un proceso de normalización y pacificación, para lo que el dirigente de EA opinó que resulta necesario el PSE-EE.
"Compartimos plenamente la idea del cauce central, pero reconocemos que ese cauce es insuficiente para avanzar un proceso de normalización e incluso de gobernabilidad de la Euskal Herria actual", indicó Galdos , quien recordó cuál es "la realidad" de Álava, Guipúzcoa o Navarra, territorios en los que ninguno de los miembros del tripartito se ha impuesto en las pasadas elecciones.
"Hablar del cauce central del tripartito como la panacea para dirigir Euskal Herria nos parece una idea excesivamente optimista, porque la realidad es la que es", abundó.
Por este motivo, Galdos insistió en que resulta "difícil" avanzar en la pacificación e incluso en la gobernabilidad de las instituciones del País Vasco sin el concurso del PSE-EE.
La postura de Errazti
La presidenta de EA, Begoña Errazti, apostó hoy por su parte por pactos "entre abertzales" y dijo que su partido debería preguntarse "para qué" serviría un gobierno conformado por el PSE-EE y Eusko Alkartasuna.
Errazti, en una entrevista en la emisora Herri Irratia, calificó de "estupendo" el ofrecimiento de los socialistas para que su partido comparta con ellos los gobiernos de Álava y Guipuzkoa porque cree que "ahí se ve que la referencia es EA", aunque advirtió de que una opción "muy real" sería la de los pactos de su formación con el PNV y EB, al igual que en el Ejecutivo vasco.
Destacó que "hay un planteamiento de país construido en torno a unas claves", algo "muy interesante" para el partido que dirige, y recalcó que EA debe preguntarse cuáles son sus objetivos, pues opinó que, si no, "no tendría sentido".
"Sería sólo estar por estar. Nosotros eso no lo hemos hecho ni lo vamos a hacer. Para EA, paz y normalización política son condición indispensable para ello. Eusko Alkaratsuna contempla esos aspectos como fundamentales y creo que hay caminos más fáciles, caminos abertzales, entre abertzales", subrayó.
Reiteró que la "idea de la paz" tiene que ser "realmente algo presente en las acciones de gobierno".
Errazti pidió discreción al PSE-EE para tratar los pactos postelectorales y le recomendó que es "mejor" que se dirija "directamente" a EA en vez de trasladar sus ofrecimientos a través de los medios de comunicación.