En la versión australiana del reality show televisivo 'Gran Hermano', se ha desatado la polémica al no comunicar a un concursante la muerte de su padre.
Emma Cornell se encuentra aislada y sin contacto con la realidad desde que comenzó su participación hace un mes en el programa y aún no sabe que, Raymond, su padre, ha muerto de cáncer la semana pasada.
El portavoz del programa ha defendido la decisión de mantener incomunicada a la concursante alegando que cumple los deseos de la familia de la reciente huérfana.
El novio de Cornell asegura que "su padre no quería que se sintiera en la obligación de dejar el concurso para ir a su funeral", y ha señalado que "cuando sepa lo ocurrido, lo comprenderá".
Pero no todos están de acuerdo. Chris Hall, portavoz de "Centre for Grief and Bereavement" que ayuda a las personas que han sufrido la pérdida de un ser querido, asegura que no es lo mejor para Emma Cornell.
No es la primera vez que este concurso recibe críticas, el año pasado dos concursantes fueron expulsados de la casa donde están recluídos por una presunta agresión sexual a una de las participantes. También la última noche de la emisión fue polémica por las escenas de sexo explícito que inundaron las pantallas.