Los cuatro sindicatos mencionados llamaron hoy a la huelga a los 25.000 trabajadores del sector, tanto profesores como personal de apoyo educativo y de servicios dependientes del Departamento de Educación en centros de Infantil, Primaria y Secundaria (limpieza, cocina y seguridad en los autobuses), en demanda de mejoras retributivas y laborales.
Además del paro, alrededor de un millar de trabajadores se concentraron frente a la sede del Gobierno Vasco en Vitoria para exigir la dimisión del consejero, Tontxu Campos.
Los portavoces sindicales anunciaron que en las próximas semanas proseguirán con las movilizaciones en los centros, aunque no concretaron cómo se materializarán.
Según el portavoz de UGT, Luis Santiso, la huelga ha sido secundada por el 65% de los trabajadores en las tres provincias vascas "con una repercusión muy grande en Infantil y Primaria".
Datos de la consejería
Por su parte, la Consejería ofreció datos sobre la repercusión de la huelga en el colectivo de profesores, que cifró en el 45,6% de media en los tres territorios.
En Álava la huelga fue respaldada por el 36,5% de los docentes; en Vizcaya por el 39,6% y en Gipuzkoa por el 58,8%, según Educación.
Además, según estos datos, el mayor porcentaje de profesores en huelga se ha registrado en Infantil y Primaria, con un 64,5% de seguimiento, seguido de la ESO, con un 61,6%; Secundaria, un 25% y Otros centros, un 55,9%.
El sindicato CCOO, mayoritario en el sector, se ha desmarcado de esta huelga tras alcanzar un preacuerdo con el Departamento de Educación.
Este preacuerdo es criticado por el resto de los sindicatos ya que, según indicó hoy la portavoz de STEE-EILAS, Belén Arrondo, la mayoría del sector "no lo comparte porque es insuficiente y no mejora nuestras condiciones de trabajo ni los medios con los que contamos en la escuela pública".
Arrondo destacó que "hemos pasado con nota alta esta convocatoria y esperemos que Educación nos llame a las mesas de negociación, mueva su posición y el principio de acuerdo firmado con CCOO lo modifique y mejore".
Más movilizaciones
Los portavoces sindicales confirmaron que seguirán movilizándose los próximos días aunque garantizaron que las protestas no afectarán a las evaluaciones finales de los alumnos.
Por su parte, el consejero vasco de Educación aseguró en Bilbao que está dispuesto a "sentarse en una mesa" con los sindicatos convocantes y precisó que para llegar a una solución "las dos partes tienen que tener voluntad, y los que han convocado la huelga deben demostrar esa voluntad".
"Las huelgas -dijo- no arreglan nada y los que pagan las consecuencias son los alumnos y sus familiares".
Recordó que el departamento ha llegado a un preacuerdo con CCOO que, previsiblemente, culminará en un acuerdo el próximo mes y que incluye, como principal novedad, según dijo, que se adjudiquen plazas por períodos superiores a un curso.
Sobre los perfiles lingüísticos aseguró que el preacuerdo no presenta "ningún cambio" respecto a la situación anterior y dijo que "nadie que antes no tuviese opción a una plaza la va a tener ahora".
Acuerdo con CC OO
El consejero vasco de Educación, Tontxu Campos, ha confiado en cerrar con CC.OO el próximo mes el acuerdo definitivo en la enseñanza no universitaria, por el que según ha precisado, "nadie que antes no tuviese opción a una plaza la va a tener ahora".
En rueda de prensa en Bilbao, el consejero se ha mostrado dispuesto a sentarse alrededor de la mesa con los sindicatos ELA, STEE-EILAS, LAB y UGT, a los que ha advertido de que la huelga convocada para hoy "no va a arreglar nada".
"Me parece injusto que las diferencias que mantenemos sindicatos y Gobierno las paguen los alumnos y las familias y si en el ámbito político estamos pidiendo una mesa de partidos para resolver la situación, aquí lo razonable sería también resolverlo alrededor de una mesa", ha indicado.