La "niña mala" del panorama musical actual, la canadiense Avril Lavigne, parece empeñada en atacar a Britney Spears, la diva del pop adolescente, a la que tilda de "loca" y "estúpida".
La cantante, que cuida desde sus inicios una imagen de rebeldía punk, enseña los encantos que escondía bajo camisetas negras talla XL en la edición de junio de la revista Blender, y aprovecha la ocasión para hilar fino su inquina con Spears, que no levanta cabeza.
Entre foto en topless y foto bebiendo y fumando, acusa a Britney de utilizar su aspecto y su sexualidad para vender su música, alegando que lo suyo " es más centrado en la performance mientras que ella intenta convertirse en una sexsymbol".
En su rabieta, critica que la rubia -ahora pelona- no pare de hacer locuras para acaparar constantemente la atención de la prensa, con lo que apenas deja espacio para los demás.