Según confirmaron hoy fuentes del PNV, Ramón Azurza, que figura como sustituto de Víctor Bravo en la lista de este partido al Senado por Gipuzkoa, será el encargado de relevar al que fuera director general de Hacienda de la Diputación entre noviembre de 1991 y julio 2003, fechas en las que se produjo el
presunto fraude en la oficina de Irun que dirigía su hermano, José María Bravo.
La renuncia del senador tuvo lugar horas después de que se diera a conocer el auto dictado por la jueza de Irun que instruye el caso, en el que imputa al ex director de la oficina de Irún José María Bravo; su esposa, Rosa Cobos Crespo; la amiga de éstos y funcionaria de Hacienda, además de socia de las empresas del primer imputado, Pilar Gracenea; y Pedro María Atristain Gabilondo, también socio de José María Bravo.
Malversación de caudales públicos
El fiscal considera a los integrantes de la trama presuntos autores de delitos de malversación de caudales públicos, falsedad en documento oficial y blanqueo de capitales, supuestamente cometidos entre 1995 y 2004, periodo en el que se habrían apropiado de 1,5 millones de euros de contribuyentes deudores, cuyos pagos no fueron ingresados en la Hacienda foral, que dejó de percibir 5 millones.
Explicó que la renuncia respondía al "respeto" que le "merece la confianza que la sociedad guipuzcoana y vasca tienen en el PNV" y "para poder defender con mayor libertad" su "honorabilidad" a lo largo de su trayectoria política.
Una vez formalizada su dimisión, el relevo depende ya únicamente de que la Junta Electoral Central facilite al sustituto su credencial de senador.